—¿Dónde estás, Jenner? —musitó para sí misma, intentando encontrar la cabellera rubia tan característica de su amigo. Sin conseguirlo a la primera, continuó caminando por el mismo bar. Tenía que estar ahí, no había otro lo suficientemente cerca, con terraza además, como para no ser aquel. Dándose la vuelta para seguir buscando, localizó al chico justamente a espaldas suya. Sin pensarlo siquiera, se acercó de forma silenciosa y tapando los ojos del contrario, carraspeó antes de hablar—. ¿Quién soy? —intentando fingir una voz aguda, aguantó las numerosas risas que avecinaban con escapar de sus labios.
Llevaba algo más de una hora en el bar, no había tomado nada, ya que solo la verdad no valía la pena. Hace poco rato, había estado molestando por mensaje a Savannah, estaba parado cerca de la barra pensando en pedir algo, pero estar en compañía resultaba una idea mucho más tentadora, así que se decidió por esperarla. Al cabo de un rato sintió unos leves pasos detrás de el y al cabo de unos segundos unas manos cubriendo su cara --Hmm... Pues una morena que no sabe hacer voces probablemente-- Rió.
Si esto fuese por decisión propia tengan claro que no lo haría --Se encogió de hombros y rió levemente-- bueno, ya expuse mi vida al mundo entero al igual que todos ¿No? Así que a estás alturas siento que no pierdo nada haciendo esto. Es probable que mucha gente no sepa ni la mitad de las cosas que estoy contando, soy bastante cerrado, tengo muchas cosas más que poca gente sabe y ustedes no lo van a saber --Hizo una mueca y volvió a mirar a la cámara-- Bueno, no soy bueno con esto así que vamos a las preguntas más puntuales.
INFORMACIÓN BÁSICA:
Nombre completo: Joseph Alexander Jenner.
Apodo(s): Solo dos personas me dicen apodos aquí, Arly me dice Josephin y Arantza aveces me dice Joe, pero no tengo ninguno que sea de uso público.
Edad: 20 años.
Fecha de Nacimiento: 12 de enero 1994
Orientación sexual: Bisexual, pero me gustan más las mujeres.
Ocupación: Estudiante de arquitectura de 2do año.
Zurdo o Diestro: Zurdo.
Tres palabras que usarías para describirte: Egocéntrico, inseguro, frío.
APARIENCIA:
Color de pelo: Rubio.
Color de ojos: Azules.
¿Cuánto mides?: 1,70 y si, soy enano.
¿Cuánto pesas?: 65 kg o al menos eso pesaba hace un mes.
¿Qué es lo que más te gusta de tu cuerpo?: Mi sonrisa, si, eso creo.
INTERESES:
Color Favorito(s): Azul.
Comida Favorita: Lasaña.
Banda o Artista Favorita(o): Red Hot Chili Peppers.
Película Favorita:
Clase favorita en la escuela: Ninguna, dormía casi todo el tiempo o me escapaba.
Pasatiempo Favorito(s): Dormir, dormir, dormir.
¿Estás en algún club o equipo? Ya sea fútbol, ajedrez, ciencias, todo es válido: Hacia fútbol en la escuela, pero en la universidad no seguí, con suerte iba al gimnasio.
¿Animal preferido?: No me gustan los animales, pero si tengo que elegir creo que serían los osos.
VIDA AMOROSA:
Soltero o En una relación: Hmm... En una relación, si.
¿Cuántas relaciones has tenido?: Formales dos.
¿Te enamoras rápido?: No se, pero me cuesta asumirlo.
¿Sueles ser el que da el primer paso?: Por lo general no.
¿Quieres casarte?: No se, quizás algún día lo haga.
¿Quieres tener hijos?: No me gustan los niños pero con estos genes ¿Como negarle más Joseph a este mundo? .
VARIOS:
En una escala del 1-10, ¿qué tan limpio eres?: 7.
¿Te duermes tarde o temprano? Tarde, recupero sueño en las tardes.
¿Pasas más tiempo en tu habitación o en otros lugares?: Paso más tiempo en mi cama que en cualquier otro lugar.
¿Tienes alguna mascota?: Un gran danes, pero mi padre no lo quería demasiado, no me sorprendería que no siga en mi casa.
Amor platónico: Mila Kunis, embarazada y todo le doy lo que quiera.
ENNEGRECE TU FAVORITO
Playa, Campo o Montaña.
Perros o Gatos.
Día o Noche.
Sol o Lluvia.
Adentro o Afuera.
Bailar o Cantar.
Dormir o Salir.
Tostadas o Pan francés.
Té o Café.
Rubio(a) o Moreno(a)
Ojos claros o Oscuros.
Arriba o Abajo.
Derecho o Al revés.
+18
¿Dónde prefieres que te besen?: Cuello.
¿Luz prendida o apagada?: Apagada.
¿Completamente desnudo/a o con algo de ropa?: Todo a la vista o no resulta entretenido.
Mayor fantasía sexual: Una novia ninfomana.
¿Sumiso o dominante?: Dominante.
¿A que edad perdiste tu virginidad?: A los 17, casi con 18 ¿Raro no? Muchos pudieron pensar que fue como a los 14 pero no y lo hice enamorado, lo que lo hace más difícil de creer.
¿Depilada o al natural?: Pues las mujeres se depilan, los hombres no.
¿Con o sin condón?: Prefiero sin, pero no siempre se puede.
¿Has tenido relaciones sexuales con alguien de tu mismo sexo?: Si.
Al abrirse la puerta y dejar al descubierto aquella familiar silueta, se mordió la mejilla para no sonreírle; era algo típico que hacía al verlo, y le costaba reprimirse. Se mantuvo en silencio hasta que él habló, torciendo los labios en una mueca, luchando contra sus impulsos para mantener la postura. —¿Quién dice que me estoy haciendo? Tal vez de verdad esté seria. Y yo nunca miento, Joseph Jenner— Replicó, entrecerrando los ojos levemente. Sin embargo, si había algo contra lo que no podía, era la risa del chico, así terminó por sonreír finalmente. —¡Déjame ser seria y amargada por una vez!— Exclamó, haciendo un puchero, para después casi lanzarse hacia él para abrazarlo, con cuidado de no soltar nada de lo que llevaba.
Escucho como la castaña lo retaba, ante esto no pudo evitar reír, ya que esta situación ya era algo común entre ambos, Joseph la conocía tanto que sabía cuando intentaba mentirle --Lamento decirte que el serio y amargado soy yo--. Al sentir los brazos de ella en el, el rubio se tambaleo un poco, ya que el abrazo lo tomo por sorpresa y por poco lo hace terminar en el piso, a ambos --Ni se te ocurra irte sin avisar de nuevo ¿Vale?-- dijo en voz baja acariciando el cabello ajeno aún abrazándola.
Con su afamado peluche bajo un brazo, su celular en la mano y una bolsa de dulces en la otra, era que caminaba por los pasillos, con la barbilla en alto buscando la puerta que tuviese un 304 anotado en ella. Tras varios mensajes de texto había quedado de verse, o reencontrarse con Joseph. Ella había iniciado todo un misterio sobre algo que quería decirle, cuando en realidad sólo deseaba confesarle que lo había extrañado, acompañando eso de un abrazo. Vueltas y vueltas, más caminar y caminar, fue por lo que tuvo que pasar antes de, finalmente, dar con la puerta correspondiente. Sonriendo por impulso, golpeteó el pedazo de madera con la mano en la que portaba su celular, haciendo que sonase melodiosamente, sólo por jugar con algo. Balanceándose sobre sus talones, aguardó a que el chico abriese, borrando la sonrisa de su rostro para aparentar seriedad, queriendo proseguir con el misterio que había dado anteriormente.
Hace un par de horas un mensaje que no esperaba estaba en la bandeja de entrada de su celular, era nada más y nada menos que Arantza. En un principio se sorprendió un poco, ya que hasta lo que el sabía, la castaña ya no estaba en el reality, pero al parecer al igual que el, había decidido volver. Aún echado en la cama, esperaba que ella golpeara a su puerta, cosa que no tardo mucho en suceder, así que se levanto con rapidez, acto seguido se dirigió a la puerta para abrir esta de una vez encontrándose con la castaña con un gesto serio, ante esto el rubio ladeo la cabeza mirándola fijo. Estuvo en silencio unos segundos aún observándola --Hacerte la seria no te sale Ara y mentir menos-- rió.
No parece una mala idea, pero no creo que logre verme como mujer con facilidad --Carcajeo--. Y ojala, porque al menos me gusta tener algo de privacidad.
Si te topaste a Mila Kunis en un aeropuerto, puedes toparte a Megan Fox por acá. Y no me importa que tenga hijos, yo le doy otro. Así que tenemos que ir justo ahora a recorrer la ciudad, sí, sí, ahora mismo —asintió un par de veces con la cabeza, bastante entusiasmado con su propia idea—.
Ojalá, si eso pasa te juro que puedo morir tranquilo --rió-- pues tanto como a Mila, como a Megan, yo les doy los hijos que quieran sin problema, eh. Si, pero yo no vuelvo al hotel sin haberme topado mínimo con Megan Fox, así que confío en ti chico.
En un principio la idea de una semana en pareja con una completa desconocida no parecía lo mejor, parecía algo extraño e incluso incomodo considerando que tendría que dormir en la misma habitación con alguien que no conoce y para más en la misma cama. Luego de pensarlo un poco tubo que estar de acuerdo, ya que como todos no tenía opción, así que decidió mandarle un mensaje y presentarse de una vez por todas ante la chica.
Como era obvio no tenía idea que hacer al principio, ya que con mucha suerte sabía el nombre de la castaña, así que se limito a organizar algo simple pero que de todas formas, no le desagradaría a ninguna chica. Luego de un par de llamadas por la tarde, ya tenía todo listo, así que como ya era la hora indicada para salir, se dirigió a la habitación que ambos compartían, suponiendo que la chica estaría allí.
¿Estaba soñando o algo por el estilo? Realmente se sentía tan plena con sus labios unidos a los de él por completo, moviéndose en armonía y lentitud, y era que se acoplaban de maravilla juntos. Realmente odió a sus pulmones cuando éstos comenzaron a exigir oxigeno, pero no, no quería separarse, no quería romper aquello, sabía que no habría magia alguna al separarse por lo que trató de perdurar el beso un poco más volviendo a posicionar ambas de sus manos en la nuca del rubio, presionándolo un poco hacia ella.
Mientras la morena lo acercaba hacía ella, Joseph apegó más sus cuerpo abrazando a la chica por la cintura acortando toda distancia entre ellos. El beso estaba mal, pero no podía negar que por fin besar los labios de ella se sentía tan bien, después de todo ambos hace tiempo esperaban a que esto ocurriera. Al cabo de unos minutos el rubio no tuvo otra opción que separarse un poco, ya que necesitaba aire, al hacer esto no se alejo demasiado, ya que los labios de ambos se seguían rozando.
— ¿Y eso lo debo tomar como algo bueno? no sé porque cambiaste conmigo. —sé encogió de hombros.— Tu andas frío conmigo, ni siquiera pareces mi novio y como que siento que yo tuve la culpa de eso. No te estoy diciendo que tu me dijiste eso, pero ya no sé que hacer para que vuelvas a ser como antes, lo único que haces es mirarme feo o ignorarme en vez no sé de dame un beso o abrazarme, como hacen las parejas. No estoy a la defensiva, solo te esto diciendo como me siento.
Yo nunca dije eso --Frunció el ceño--. Frankie por si no lo notaste yo soy frío, no ando abrazando a casi nadie, no siempre me nace ¿Acaso esperas que nos besuquemos todo el día o algo parecido? Ni siquiera hemos intentado algo para que todo sea como antes --rodó los ojos--. Si te ignorara no estaríamos hablando ahora ¿No? Y si estás a la defensiva.
Se sorprendió al sentir los fuertes brazos del rubio rodearla por la cintura. Realmente estaba correspondiendo al beso y aquello no lo vio venir. Subió lentamente sus manos hasta el cuello del chico para rodear éste al mismo tiempo que abrió su boca lentamente, dándole paso a la lengua contraria para que pudiera encontrarse por primera vez con la propia y también que ésta pudiera introducirse en la cavidad ajena para explorar ésta. La morena subió una de sus manos hasta el cabello del rubio para comenzar a jugar éste, mientras todavía podía disfrutar del beso que aún compartían.
Con toda calma continuo con el beso, jugueteó con la lengua de Tiffany para incitarla a más, sabía que tenía que mantener el control, ya que esto no podía pasar a ser más que un simple beso, ya que con tan solo pensar en los problemas al día siguiente, no necesitaba más. Mientras seguía con el beso sus manos recorrian la espalda de la castaña con lentitud.
— ¿A qué te refieres con todo? yo con los demás estoy muy normal, es como que tu estas demasiado raro. —frunció el ceño.— ¿Por qué todo es diferente? ¿Por el beso con Franco? algo cambió en ti que lo encuentras tan diferente, yo sigo siendo el mismo Frankie. Eso lo puedes hacer, si es que tu pones de tu parte, no siempre esperes que yo te ande buscando por todo lados, odio ser un arrastrado.
Pues yo también, mi relación ha cambiado solo contigo --Lo miro y luego negó con la cabeza-- los dos estamos raros. No se si sea por eso la verdad y yo sigo siendo el mismo Joseph. Ehm ¿Cuando te dije yo que hicieras eso? Y pues voy a poner de mi parte si tu también lo haces, pero si estás a la defensiva no llegaremos a ningún lado --Se encogió de hombros--.
La mirada de la morena cayó a los labios del chico cuando detectó como pasaba su lengua por éstos. En aquél momento maldijo en sus pensamientos, estaba segura de que no viviría tranquila hasta probar aquellos, aunque sea por un segundo. Sabía que él tenía una relación, pero, en ese momento ya no pudo más. —No me vayas a odiar ¿sí?— susurró antes de perder su auto-control por completo. Se acercó a él y por fin pudo crear esa unión de sus labios que la francesa había estado anhelando desde ya hacia mucho tiempo.
La morena había permanecido en silencio unos segundos observándolo, luego de ello la chica dijo algo que en un principio no parecía tener mucho sentido, hasta que sintió los labios de la castaña en los suyos. Sabía que tenía que parar todo pero ya tendría tiempo de arrepentirse mañana, así que sin pensarlo mucho más abrazo a la chica por la cintura y con lentitud abrió de a poco la boca de ella con su lengua.
— Te entiendo, lo juro. Solo es que eres mi novio, pero a la vez no parecemos novios, andas bastante ausente y tampoco te quiero obligar a que estés presente en todo momento, eso sería algo estúpido de mi parte. — asintió.— Sí, te lo diré cuando me sienta con ganas de hablar de eso, por ahora podemos hablar de otra, si es que quieres.
Es que no se ¿No sientes que todo esta raro? --Miro al castaño y luego suspiro-- Todo es diferente ahora, lo que siento por ti no ha cambiado para nada, pero todo es diferente, no se. La verdad es que me gustaría pasar más tiempo contigo, como antes.
SMS; El Señor Trompitas me acompaña justo ahora, descuida que lo tendrás. YA LO SÉ, POR ESO QUIERO HABLAR CONTIGO. AUNQUE TÚ TAMBIÉN TE FUISTE, no creas que no me di cuenta.
SMS: Wuju. ENTONCES QUE ESPERAS, pero en mi defensa te fuiste primero, ME DEBES UNA EXPLICACIÓN.
¡¿Te topaste a Mila Kunis en un aeropuerto?! —exclamó con sorpresa, asombro, emoción y miles de emociones, frunciendo después los labios— Quién tuviera tu suerte —murmuró—. ¿No hay ningún otro famoso? ¿Seguro, seguro?
--Rió al ver la reacción del chico-- Pues si, la vi hace como un mes, fue probablemente uno de los mejores días de mi vida. La única persona que se me viene a la mente vendría siendo Megan Fox, pero de aquí a que me la tope, no se.