Déjame enseñarte como brillan las estrellas en el reflejo de mis ojos,
Déjame observarte por las mañanas recién levantada,
Bebiendo tu taza de café.
Déjame ver tus ojos cafés aún con tu cabello marcado en mi rostro, minutos después de levantarme de mis sueños de ojos abiertos... Salir a caminar con los perros, tomados de las manos, escribiendo nuestro propio cuento de hadas con la magia del momento.
















