Sobreviviendo en los backrooms. Pt. 1
Sentía como se alejaba mi sueño, los sonidos, las personas que veía, lo que tocaba, se convirtieron en paredes y pasillos blancos de un momento a otro. Cerré los ojos con fuerza y comencé a repetirme la idea de despertar.
Cuando los abrí ya era muy tarde, había vuelto, pero esta vez estaba preparada.
Comencé a caminar con determinación y le hablaba a los monstruos que se ocultan en la nada.
—Esto es parte de mi cabeza, nada más. Uds no son más que inventos, no pueden dañarme ni controlarme, hoy vengo a destruirlos de una vez por todas.
Imaginé uno de esos cuchillos carniceros, al instante sentí un peso en mi mano, ahí estaba el arma, filosa y confiable.
Agudicé mis sentidos y escuché atentamente alguna señal de entidades.
A mi espalda escuché el roce de unas garras filosas sobre la pared, era él, "el sonriente", mis manos sudaron un poco, pero neutralicé mi miedo. Comenzó a correr hacia mi, entonces me giré agilmente y le clavé el cuchillo en medio de la cabeza, la sangre brotó como manguera de riego automática, me empape de ella, la cosa chilló de dolor hasta morir.
Nadie más llegó, recorrí los pasillos un buen rato, subí escaleras, pero nada. En un momento llegué a un piso con una escalera empotrada en el techo, de esas típicas que te conducen al ático de las casas de películas. Supe de inmediato de que trataba. Era el nivel oscuro.
Fui valiente, nada podría pasarme, solo era un lugar extraño de mi cabeza. Y ya estaba cansada de lidiar con él. Ya estaba harta de sentir miedo.
Entonces subí, imaginando el monstruo mas horripilante, de aspecto lúgubre y mirada perturbante, pero a pesar de su familiar aspecto, lo que ahí había, era mucho peor.
Una copia exacta de mi, estaba ahí, dándome la espalda.