morgana-dangelo·:
“Si estamos hablando de quedarme para siempre y no un simple amorío, entonces tendría que tener ambas cosas. La química física y la psíquica.” Solo así podría estar con una sola persona por tanto tiempo. Porque si, para un buen rato ninguna de las dos características resulta imprescindible, pero si lo maximiza a todo un futuro entonces la situación cambia, como también sus exigencias. “Ah, te lo agradezco, si te soy sincera esa parte de mi está un poco dormida, mi cabeza se enfocó demasiado en el estudio y creo que estoy oxidada.” Todo lo que tiene que ver con una vida amorosa es casi inexistente en su día a día y mierda, odia eso, desearía ser menos dura consigo misma pero cuando recuerda que se encuentra en Harvard, la Universidad más prestigiosa del mundo, la presión le obliga a volver a los libros. “Nada tan peligroso como una jodida secta, no, no, yo paso.” Hace la mímica con sus manos indicando que prefiere no verse involucrada con nada que tenga que ver respecto a ese tema. “Creo que prefiero disfrutar de los stands de los demás.” Es decir, hay muchísimos, así que tiene tiempo de sobra para recorrer. “¿Que dices? ¿Te vienes conmigo a investigar un poco más este sitio? Quien sabe que otros stands haya para cuestionar.” Ir directamente contra la moralidad de los mismos como hizo antes con el de besos, suelta una risa, solo bromea, quiere ir por el sitio en paz, quizá también comer algo. Hace un ademán con su mentón, tirándolo hacia arriba, esperando su respuesta.
“Esas son muchas asignaturas para una sola relación,” Musitó con humor, dándose cuenta de que para ella no era demasiado importante que se cumpliera todo aquello, siempre y cuando fuera una persona que diera con sus caprichos y supiera también cómo entretenerla. Sí que era interesante escuchar distintos puntos de vista. “¿Oxidada? Nah, solamente te falta volver a despertarla, si sabes a lo que me refiero. Estás en una universidad, oportunidades van a sobrar durante el semestre,” Fue hablando con complicidad, pareciendo estar armando ya unos cuantos planes para que eso sucediera. Eso claro, si veía que su contraria estaba dispuesta a divertirse un poco, se le ocurrían mil maneras de hacerlo y entre ellas se encontraban las fiestas de las fraternidades. Soltó una carcajada, encogiéndose de hombros. “Solamente era un ejemplo, no quiero que empieces algo raro aquí... Ni nadie, a decir verdad, aquí tenemos a muchas personas volubles,” Ella, entre ese grupo, aunque no se diera cuenta. Esbozó una sonrisita, dando un asentimiento antes de ofrecerle un brazo para que se enganchara a éste. “¿Tienes algo en la mira?”















