SARAH:
‘ Creo que usé demasiado pegamento, los pobres pájaros terminarán drogados aquí dentro ’. Arrugó la nariz alejando la recién construida casa para aves, el olor era bastante fuerte e imaginaba que si persistía, su creación sería inhabitable. ‘ Es mejor que nada supongo, ¿qué tal la tuya? ’
Escuchó a la rubia negando con su cabeza, una risa escapándose de sus labios mientras seguía intentando mantenerse concentrada en su casita. Honestamente la chica le encantaba las manualidades, por lo que su lado perfeccionista también lucía un poco al hacer pequeños proyectos como ese. ‘ De seguro el olor desaparecerá, no te preocupes.. si no.. ¿puedes ponerle perfume? ’ dijo no tan segura de su últimas palabras, sabiendo que no ayudaría del todo.













