Mientras estudio.
Mientras estudio mi mente viaja por muchas cosas: qué es lo que me preguntará el maestro, necesito estudiar más, creo que no estoy entendiendo nada, veré que dicen del maestro en Facebook... blah, blah, blah.
Pero siempre vuelvo a lo mismo: estoy harta. Harta de estar amarrada a un escritorio y estar estudiando algo que ni me gusta. Y ojalá fueran matemáticas, historia, literatura, inglés... materias que los jóvenes de secundaria no loteran (y no los juzgo, por favor, yo también me he quejado de ellas); y sé que el próximo año que lea esto me diré: “ternurita, aún no sabías lo que se te venía”. Pues si, y estoy orgullosa de lo que voy a decir, lo diré fuerte y en alto:
Quiero ir ya en la universidad para dejar de estudiar lo que no me gusta.
Todo esto mientras estudio contabilidad.
P.D. No saben cuando estoy odiando a Taylor y a Fayol.
P.D.2 No puedo esperar a ser Karina del futuro que se estará riendo de esto.














