“ no sé en qué parte de tu escala ubicar que el barco choque contra un iceberg, que nos encontremos a insoo huyendo de algún fantasma o nos quedemos toda la fiesta parados en un lugar, previniendo accidentes. ” ataca gracia al imaginar más escenarios del mismo calibre. “ lo que mencionas suena a material para más tarde. con lo mucho que me divierte reprochar, hasta deseo alguna pisada. ” asume trayecto hacia el dormitorio colmado de menciones a la fiesta, instancia de la noche en la cual ya no queda ningún hielo por romper. posterior sorpresa dura apenas segundos, porque no tarda en verse mitigada ante la intriga que despiertan experiencias distintas, el engaño de novedad que dentro de su imaginación no alcanza posibles aspectos negativos hace que, por lo tanto, comisuras de sus labios se estiren ligeramente. “ ¿te educaron en tu hogar? ” tantea, reteniendo más interrogantes al respecto. “ ahora entiendo un poco mejor, gracias por decírmelo. ” va un asentimiento doble, reconociendo carácter especial en fiesta. “ sí, pero, eh, nada de fingir demencia sobre esta conversación al regresar. ” ignora errada delegación por compensar, en mente solo aparece la idea de repetir merienda. es ante adjetivo empleado para describirse que entrecejo se vuelve a fruncir, contrastando con curvatura de labios que a la par se une. “ estás criticando a la persona con la que el sistema me emparejó, vas a hacer que me ofenda. ” que lo piense tiene su gracia, sensación paradójica si hubiese sido compartida la percepción. “ uh. si te… ¿sirve? saberlo, creo que me estoy divirtiendo más de lo que lo hice en mi graduación. ” también va un poquito más alcoholizado que entonces, pero confesión no deja de ser genuina. “ y eso que antes de llegar no lo creía posible, tenía la cabeza un poco liada. ” trasladar mirada a un punto inexacto del suelo y regresar a la impropia, desemboca en un asentimiento de rostro con el que busca desprenderse de las sensaciones que vuelven a sí: “ pero me alegra haber venido. solo — deja de meterte con mi pareja, ¿sí? ” ay, que cualquiera pensaría que de existir críticas para uno de los dos, deberían apuntar a él. “ muchos, muchísimos. ¿y tú?. ” miente, con suerte han sido dos, pero no le parece el momento pertinente para revelar esa información. “ la familia de mi padre adora las celebraciones formales. de esas que… parecen eternas. ” ahí sí que hay verdad, pero rol ante pista de baile siempre se limita al de un espectador, a observar a los que deciden bailar y propinan giros como el que busca incentivar en contraria bajo movimiento de diestra, responsable de la sonrisa con la que sus labios batallan por borrar a la vez, porque improvisación carece de profesionalismo.
se le dificulta identificar si la facilidad con que gracia se demuestra en risa baja se debe al par de tragos ingeridos, muy en contra de su casi nula resistencia al alcohol, o a causa de quien le acompaña, novedad no tener que forzarse en demostrar una reacción que ahora resulta natural. “ no, no — nada de reproches, ni charlas interminables, lo prometo. será mi misión de la noche. ” una que quizás proclama con demasiada ligereza, cuando habilidades sociales rozan el velo de una costumbre que quizás no muchos de los presentes pudiera entender, a pesar de que adiestramiento dirigido hacia entretenimiento durante aquel tipo de eventos abunda. puede que, después de todo, no se trate de un objetivo sin mérito. “ así es. bueno, al menos durante un tiempo. es una historia... extraña de explicar. ” admite una vez más, alejando mirada por el segundo en que le toma mordisquear labio inferior en recuerdos. no sabe si le interesaría escuchar relato, mucho menos en el ámbito en que se encuentran, y tampoco se cree capaz de divulgar historia personal sin al menos algún requerimiento de por medio, a pesar de que no se trata de ningún tipo de secreto. “ ¡ah, no! sería un gusto hornear para ti, de verdad. a veces me encuentro con demasiado tiempo libre entre manos en el dormitorio. ” y es que comienza a creer que, aun sin lo agradable de intercambio actual, ya habría intentado obsequiar algo en agradecimiento por compañía a contrario. por supuesto, ante comentario que sigue labios se entreabren en diminuta expresión de sorpresa, incapacitada por un instante de decidir entre diversión y apuro. “ quizás hubo... un fallo en el sistema. ” propone de forma tentativa, dejándose vencer entonces por la sonrisa que, quizás solo ligeramente traviesa, se instala en semblante. “ me alegra saberlo. ” curva toma entonces cualidad más tranquila, honestidad haciéndose con sus palabras, sin atreverse del todo a creer que ella misma ha tenido una mano en el asunto. “ ¿ahora estás — mejor, entonces? ” siente un punzón de curiosidad latir en pecho, mas se guarda intenciones de emitir pregunta en intento por no lucir indiscreta. con que estuviese pasando un buen momento le resulta suficiente, nervios por emparejamiento disminuyendo por lo casual de conversación, en especial cuando vuelve a reír por lo bajo. “ está bien, no más criticas. no quisiera que pienses que soy así...prejuiciosa. ” no queda más remedio que seguirle la corriente en aquella chanza que se antoja graciosa, a gusto por un momento, sin considerar preocupaciones que, en otros momentos, vienen por montón. “ mi familia por igual. he tenido que asistir a más galas de las que puedo contar. ” se recuerda, apenas una niña entre las faldas de niñera, obligada a sonreír y saludar por nombre y apellido a cualquiera que se acercase a su esquina. algo dentro de sí agradece que, al menos esa vez, no cree ser capaz de relacionar baile con nada más que la carcajada disparatada que se le escapa cuando se deja llevar por riendas ajenas e intenta pirueta, que inevitablemente pone mundo de cabeza y mareo sobre bienestar, obligándola a aferrarse con fuerza de las manos que le sostienen, pues se siente trastabillar contra algo. “ nada de — nada de pisones, ¿verdad? ” se escucha decir, o tal vez corroborar, pues lo cierto es que no está segura si ha tropezado contra su propio vestido, el de alguien más en cercanía, o calzado masculino.