Hoy es una de esas noches largas…
Una de esas noches en las que imagino qué pasaría si al salir el sol por la mañana, yo ya no estuviera aquí. Qué pasaría si encontraran mi cuerpo frío en mi cama, con los ojos a medio cerrar… Con mi pijama favorita, la del conejo en la barriga, esa que usé en ese día de pijamas en la escuela hace ya tantos años. En esos días en que sonreír era más fácil. Qué pasaría si ya le hubiera dado al mundo mi última sonrisa, mi última carcajada.. Si todo lo que quedara, fuera este cuerpo ya sin nada. Me abruma pensar que tal vez los únicos que me llorarían, serían los que viven conmigo. Mi madre… a veces pienso que solo mi madre. Mi madre siempre amorosa, siempre paciente, mi madre que me escucha aún cuando solo escupo veneno, aún cuando todo es caos. Mi madre a la que amo con toda el alma y hay días en que pienso que solo sigo aquí para ella, por que no soporto la idea de hacerla sufrir. Me he aislado, he alejado a todos los que estaban cerca de mi… o se han ido por cuenta propia al ver que no tengo nada para ofrecer, lo quieren todo o no quieren nada. Tal vez es mejor así. Nada. Nadie. Mamá. Si al salir el sol yo no despierto. No quiero nada, no quiero despedidas, no quiero saber que nadie se presentó, no quiero saber que nadie me extrañó. Solo recuérdame sonriente mamá, solo recuérdame contigo.

















