La tecnología es tiempo: Lo que un maestro de 80 años me enseñó sobre la transformación digital
Tenía 80 años, era profesor de ciencias y el mundo se le estaba volviendo borroso y silencioso. Para enseñarle, yo tenía que acercarme a la pantalla tanto como él y elevar la voz para que mis explicaciones cruzaran la barrera de su audición. Un día, llegó con su acostumbrada lista de dudas en papel y me hizo una pregunta que cambió mi carrera para siempre: '¿Cómo supiste tú que existía algo llamado YouTube?'
Mientras le mostraba ese universo de tutoriales y conferencias, su esposa me confesó que él ya había estudiado de todo: desde pintura hasta destilación de ron. Fue entonces cuando él, con una pasión que me erizó la piel, me dijo algo que jamás olvidaré: le angustiaba darse cuenta de todo lo que hay por aprender justo cuando sentía que el tiempo se le escapaba de las manos.
Ese día entendí que mi trabajo en Cbyte no era 'arreglar computadoras' ni 'enseñar software'. Mi verdadera labor era devolverles el tiempo y la conexión a las personas.
Desde ese encuentro, mi enfoque socio-técnico dio un vuelco. Decidí que, mientras tuviera el recurso del tiempo, me convertiría en una aprendiz eterna. Por eso hoy combino la ingeniería con la administración, la grafología con la edición de video. Porque la transformación digital no es una meta empresarial; es la herramienta que nos permite aprovechar la vida antes de que el reloj se detenga.
En las organizaciones, a menudo olvidamos que detrás de cada usuario que se resiste a un nuevo sistema, hay una historia personal y una gestión del tiempo. Mi misión es que la tecnología sea el puente, nunca la barrera.














