Que sonrias y pienses mi nombre, no lo digas. Hablar es muy fácil, sentir no.

No title available
Xuebing Du
almost home
Cosimo Galluzzi
trying on a metaphor

❣ Chile in a Photography ❣
Today's Document

pixel skylines
cherry valley forever
d e v o n

Andulka

Kaledo Art

shark vs the universe
AnasAbdin
Three Goblin Art
Cosmic Funnies
will byers stan first human second
Alisa U Zemlji Chuda
Misplaced Lens Cap
$LAYYYTER

seen from Italy

seen from Belgium
seen from France

seen from Switzerland

seen from Germany
seen from United States
seen from Türkiye

seen from Türkiye
seen from United States
seen from India
seen from United States
seen from United States
seen from United Kingdom
seen from France
seen from United States

seen from Mexico
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@keepindie
Que sonrias y pienses mi nombre, no lo digas. Hablar es muy fácil, sentir no.
Sólo deja que sea yo tu salvación, hay cosas de las que no podemos huir, sólo tratar de solucionarlas y, si no podemos, siempre nos quedará consolarnos juntos. Te quiero.
Podemos fingir ser fuertes, disimular que nada nos supera, que el mañana no nos asusta. Somos conscientes de que el hoy no es más que un camino duro lleno de incógnitas, sin vivires, tropiezos y guerras.
Nunca sabremos que dejamos de ganar por lo que perdimos a propósito, casi siempre por miedo a que las cosas no salgan como queremos. Párate a pensar, ¿lo que quieres es lo que te haría feliz? ¿O ignoras que, tal vez, la felicidad sólo está en vivir cosas inesperadas?
Versos a un mecánico.
Creo que llegados a este punto sólo podría nombrarte como ilusión, destino, realidad. Creo que sólo podría sentirme segura siendo feliz y si es contigo, mejor. ¿Nunca te has despertado con un nombre en tu cabeza? ¿Nunca has pensado por qué a mí, qué hice para merecerme esto? Todos idealizamos a una persona, aquella que, si apareciese, complementaría lo que piensas que a ti te falta, todos creemos que sabemos como es esa persona. Si, en cierto modo, eres él pero; de todas formas tienes algo más. Eres ese no sé qué, ni dónde, ni cómo consigues que detrás de cada amago de lágrima, llegue una sonrisa. Eres compañía, estás al borde de la locura, rozas la imperfección perfecta. Llegas y te vas, y no me da miedo, sé que volverás, sé que iría a buscarte.
Te equivocaste de persona. Aquí todos sabemos jugar. Mujer libre, no sumisa.
No es que sea indeferente a tu ausencia, es que solo busco lo mejor para mi.
Al fin comprendes que no puedo darte lo que no tengo
Quizás nunca entendiste mi manera de quererte. Te quise y te quiero para que seas feliz. Sólo buscaba en ti aquel rayo de sol que me iluminara tras cada tormenta. A cambio te di mis primaveras, mis alegrías, mi entusiasmo por la vida y mis ganas de comerte a ti. Lo siento, aquello que buscabas no era yo.
No soy esa que se acuesta contigo y se levanta pensando en ti. No soy mujer sumisa, si no independiente. Mis ganas de estar contigo no se terminaban porque tuviese amigos chicos, como sentías tú. Mis ganas de irme de fiesta no eran sólo contigo. Quería ser libre y estar contigo porque me apetecía, no porque sintiera que fuera una obligación. Sé que me amas pero, yo no amo de forma egoísta como tú.
Tiempo de cambios.
Es hora de afrontar la realidad. Puede que nunca te hayas dado de cuenta de tus decisiones; que nunca hayas analizado donde querías situarte.
Es muy complicado siendo jóvenes tener que decidir un futuro al mismo tiempo que te afrontas a tu ignorancia. Ignoras que todo empieza en tu familia, quien te educa y te cría con unos prejuicios. Tomas la etapa escolar como un pasatiempos. Vives tus desenfrenos y locuras con amigos que quizás no merezcan ese calificativo. Todo va y todo viene y, junto con esas vivencias, aparece aquella persona que te hará perder la cabeza; no dejando atrás el corazón. Escoges tu primer empleo, es probable que nunca aciertes. Llega esa etapa donde tú, y sólo tú, necesitas tiempo para ti. A veces, te das cuenta tarde, e intentas compaginar con otros.
La vida sigue y todo cambia, seguiría escribiendo, pero creo que todos nos estancamos llegados a esa etapa.
Sea lo que sea, valórate y cómete al mundo antes de que te coman a ti.
Probablemente para nosotros sólo sea un juego, pero todos sabemos que acaba gustando.
Hasta aquí.
Y que vas a hacer cuando te olvide. A quién vas a enganchar para que deje su personalidad por convertirse en algo como tú, sólo para agradarte.
Ahora que despierto, me doy de cuenta de que ya había pasado antes por esto. He intentado explicártelo. Decías que no te interesaba. ¿Por qué tienes que preocuparte por mis sentimientos ahora que me alejo?
No es fácil pero si no has estado apoyándome cuando lo necesitaba por confianza de que nunca me iría... Ahora llora, llora si es lo que necesitas. Te prometo que aunque se me escapen las lágrimas entre versos, mi única dirección es la felicidad. ¡Arrancando!
Crees que haciéndote el fuerte llegarás más lejos. Crees que guardando tu apariencia de duro serás feliz. Piensas a todas las horas que ocultar tu verdadero yo para dejar ese transcendente, aunque ingenuo, "hombre perfecto", te solucionará tus problemas.
En cambio no, tienes tus dudas, tus incógnitas a medio resolver y tus imposibles pero platónicas. Te levantas y te haces preguntas, te despiertas intentando haber encontrado la solución a lo largo del día. Sueñas con poder querer en confianza y ser querido sin traición ni condición. Deseas despertarte y ver un mundo mejor, agarrado de unos frágiles pero confortables brazos pero... Afilas el cuchillo y te autoamenazas, lo haces todo por y para seguir de machito; aún sin importar que ella sea tu salvación y tú corras delante.
Nuevo destino.
Hasta aquí. Que bonito poder dar fin a lo que me estaba dando mayor felicidad. Que bonito poder hacerlo dándote las gracias a ti misma por haberte portado esta vez. Saber que has luchado aún sabiendo que ya tenías la guerra perdida desde un principio. Sabiendo que todo lo has hecho por defender tus ideales, tus sentimientos; esos que ahora están en sangre viva. Como todas las heridas tienen sus etapas pero ¡malo será que no curen! Solo es cuestión de tiempo.
Llegó el momento de desconectar de todo. Dedicarse a crecer como persona y como guerrera. ¡Bienvenido sea! Atrás se quedan los cobardes que no se atreven a luchar. Saludos desde la zona de victoria.