Tengo que comenzar admitiendo que ya van muchas semanas en que mi productividad literaria, ensayística, se ha reducido al mínimo. Eso no me asustaría en tiempos pasados, estas lagunas eran aceptadas y hasta benéficas. En el fondo sabía yo que el remedio pronto llegaría, no sabía (no lo sé aún) pero sólo había que dejar todo en manos de la certeza de que así sería. Pero hoy no. No vislumbro el famoso final del túnel sobre todo porque creo que he llegado a los límites de lo que quería expresar, eso en terrenos del ensayo. En cuanto a la poesía también hay que reconocer cuando llegamos a los límites ya no tan sólo de lo que se quiere expresar, también hay que darle oportunidad al límite de las formas. Esto quiere decir que no he de abusar del recurso de la poesía cubista, el poema en prosa y ese mamotreto que respeto por haber salido de forma natural en mi escritura y que hasta ahorita no tiene nombre, los textos híbridos, mezcla de ensayo y poesía. Ahí he de dejar todo eso, creo que es lo mejor.
Entonces ¿Todo está perdido? No no, tampoco. De repente se me aparecen estas dos posibilidades: el comenzar a dejar en claro mis objetivos como maestro de izquierda que sabe la necesidad que hay de ofrecer nuevos panoramas a nuestros chicos y sus familias y, por otro lado, la continuación más libre de la recolección de mis memorias. Por libre me refiero a la soltura y la poca atención a la forma en que dichas memorias deben ser redactadas. Claro que eso no va a significar, para nada, el que yo les ofrezca a mis lectores algo con poca calidad, jamás he de llegar a ello. También he optado por esto de la libertad para hacerlo de manera más continua. Es que ya van varios meses (muchos más de la esterilidad expectante de la que aquí he venido hablándoles) y creo que es justo no dejar que ese blog se muera.
Todo este periplo va, pues, con la intención de invitarlos a su lectura. Publicaré íntegro este texto en los tres lados puesto que a los tres atañe esta decisión. Les dejaré aquí la dirección de las tres páginas (de seguro está usted en una de ellas).
1. Ensayos, raton-cita.tumblr.com
2. Memorias, rodrerich.wordpress.com
3. Maestros, conciencia-maestra.tumblr.com
Así que, por fortuna, la poesía siempre encuentra su camino.