Tartaglia y Kazuha y el templo del espacio [Análisis]
Esta entrada la tengo pendiente desde hace un tiempo, pero me alegra hacerla hasta ahora porque eso me permitió integrar los detalles que vi en la nueva quest de la 6.5: el templo del espacio. Si bien la quest muestra paisajes de todo Teyvat, los guiños a Inazuma seguían cierto patrón: en el templo gobernaba la idea de la eternidad que tenía Raiden durante su quest de Arconte. La posibilidad de cambio era vista como una amenaza, e incluso la idea de renunciar a los recuerdos dolorosos para evitar el sufrimiento resuena con un personaje fuertemente ligado a ella: Scaramouche o Wanderer.
Hay otro personaje relacionado a ambos, al cual los guiños nos redirigen con una simple frase durante una cinemática: “Cuando llueva a cántaros, ¿caerán las hojas de los sauces azules?"
Evidentemente, es el estilo naturalista de los haikú de Kazuha. Él, desde su diseño visual y conceptual, aborda uno de los temas de la quest del templo del espacio de forma implícita: el espacio como vacío. El vacío es el tema central del Sutra del Corazón, el cual se representa en Kazuha como el nudo del corazón en sus ropas, y también en uno de sus versos representativos: “Si el corazón de uno está vacío, todo bajo el cielo está vacío. Pero si el corazón de uno es puro, todo bajo el cielo es puro”.
Hay otro tema que también le compete a Kazuha y a la filosofía budista de la que proviene el Sutra del Corazón: las ilusiones del mundo sensible. Se trata de cómo hay cosas más allá de lo que los humanos podemos percibir, de que ni el mundo ni uno mismo es lo que parece bajo una perspectiva mortal y efímera; la iluminación o despertar de la sabiduría es lograr ser consciente de ese hecho, vivir con la voluntad de conocerse a uno mismo como un proceso que le da sentido a la existencia, en lugar de aferrarse a la ilusión del control o a deseos imposibles de satisfacer.
Este segundo tema central en la quest del templo del espacio fue introducido al juego por dos personajes antes de Kazuha: Scaramouche, en su primera aparición en un evento limitado de Liyue (1.1), con el famoso “el cielo es falso”, y Tartaglia, en su charla con el tatarigami en un evento limitado de Inazuma (2.2), donde se aborda el tema de la obsesión por la guerra como un espejismo de la eternidad. Más tarde, este mismo tema de las ilusiones se retoma dos veces con Kazuha en su quest de personaje, y se añade a Fischl en otro evento temporal (2.8), en el cual ella debe ver más allá de su mundo imaginario y reconciliarse con su realidad.
En cuanto a la quest de Kazuha, se trata de un tatarigami que vuelve a Inazuma desde Snezhnaya tomando posesión de distintas personas, y cuya forma definitiva es una espada, con la finalidad de “perfeccionar su filo” para enfrentar a los dioses (Raiden) como una promesa de justicia distorsionada en venganza. Kazuha se da cuenta de que el tatarigami está negándose a aceptar su realidad como una espada que “ha perdido su filo”, bajo una ilusión de fuerza imbatible y guerra eterna.
Al final, Kazuha le muestra la verdad de las cosas y el tatarigami pasa a ser el arma forjada por Kazuha al estilo Isshin (una de las cinco escuelas de Raiden), centrada en la armonía entre maestro y espada como clave del perfeccionamiento, en lugar de una supresión absoluta de los deseos para alcanzar la perfección.
Por lo tanto, la quest del templo del espacio concentra los temas en común de cuatro personajes: Scaramouche, Fischl, Tartaglia y Kazuha. Al mismo tiempo, los cuatro se relacionan entre ellos y con Inazuma de una forma u otra: Scara proviene de allí, igual que Kazuha, y los dos han viajado por el mundo, igual que Tartaglia, quien viajó a Inazuma dos veces (conocidas), y su animal representativo, además del narval, es un zorro, animal insigne de esa región. En una de esas dos ocasiones, se le podía encontrar en el gameplay en el bosque Chinju, buscando a un tanuki que hacía travesuras a los niños.
Mientras tanto, las novelas que hablan de “la princesa Fischl” se encuentran en Inazuma; desde allí se distribuyen al resto del mundo dentro del lore, y es el único lugar que las vende en el modo gameplay.
En cuanto a las relaciones, la de Tartaglia y Scara es la más obvia, debido a que una de las razones de Tartaglia para haber ido a Inazuma era directamente buscar a Scara por su “traición” a los Fatui; Scara está estrechamente vinculado a la familia de Kazuha y su destino como espadachín errante (esto se muestra someramente en el evento del Festival Irodori); a su vez, Kazuha conoció a Fischl en Mondstadt durante el evento temporal en el que ya mencioné que ella debía reconciliarse con su realidad.
En ese evento, además, Fischl nombra a Kazuha “capitán de la guardia real” de su mundo imaginario, el cual probablemente tenga relevancia más adelante, ya que el mundo revelado en la quest del templo del espacio (y las brujas, desde el evento de Simulanka) muestra que las personas reales pueden adentrarse en historias imaginarias y que los mundos imaginarios pueden materializarse en la realidad.
Ahora, si bien he señalado las conexiones explícitas de estos cuatro personajes, me gustaría enfocarme en una relación que aún no ha sido iniciada dentro de la historia de Genshin, pero que estoy segura de que se mostrará en el futuro: Kazuha y Tartaglia, ya que entre ellos comparten incluso más tópicos y motivos narrativos que con los demás.
Similitudes entre Tartaglia y Kazuha
Ambos usaron electro como segundo elemento.
En sus líneas de voz como personajes jugables, ambos ponen mucho énfasis en los peces, y en las versiones "chibi" son dibujados con uno en la boca.
Los dos tienen una filosofía de vida estrechamente vinculada al arte de las espadas. Kazuha habla de forjarlas; Tartaglia, de encarnarlas. Ambos se refieren a metáforas.
Textualmente están relacionados a la idea de libertad. Kazuha, por la visión; Tartaglia, por el material de mejora de talentos (libros).
Soñaron con viajar por el mundo desde muy pequeños, lográndolo sólo a través de un evento trágico. Toda su historia de personaje gira en torno a sus familias y hablan de ellas todo el tiempo, pero nunca se muestran por completo. Si acaso ha aparecido un integrante.
Conocieron al viajero en un entramado con el que lo manipularon/engañaron/usaron para alcanzar un objetivo. En Inazuma (versiones 2.2 y 2.8), le dicen al viajero que no les importa la idea de lo moralmente bueno o correcto. Un NPC le dice a Kazuha que tiene una gran rectitud y sentido del deber: Kazuha contesta que no le interesan esas cosas, sino que actúa guiado por sentimientos individuales. Tartaglia cuestiona la noción del bien y el mal: él prioriza la satisfacción personal.
La actitud neutral y estoica ante la vida de parte de ambos se refleja en los colores de sus diseños: Tartaglia usa un traje gris con blanco (en el pecho y abdomen), un accesorio dorados y dos rojos, simbólicamente opuestos a sus ojos azules y la visión hydro; con la delusion, el blanco pasa al fondo (en la camisa), mientras que el negro del traje hace destacar los detalles en rojo y morado propios de la delusion. Kazuha, mientras tanto, usa un traje en blanco y negro con detalles de rojo. Cuando se deja poseer por el tatarigami de su misión de personaje, los ojos rojos se le tornan morados. Considerando que el nombre de Tartaglia es griego y que ha dicho que incluso los tipos malos tienen sus dudas y los buenos no son perfectos, el gris de su ropa probablemente representa el mismo equilibrio que la de Kazuha. La justicia, para Aristóteles, es el justo medio; la escuela Isshin del clan Kaedehara busca la armonía entre dos opuestos. Ambas nociones encajan con el yin yang del taoísmo. La justicia, precisamente, es el valor central de hydro.
La espada de la misión de Kazuha provenía de Snezhnaya y quería perfeccionarse, como Tartaglia; su nombre remite a la obra teatral "Kagotsurube Sato no Eizame". Kagotsurube significa "cubo del pozo, hecho de una cesta de bambú", porque, "así como no quedaba agua en el cubo, tampoco quedaban gotas de sangre en el filo de la espada". La obra trata de la justicia como venganza ante un engaño: es exactamente la historia de la misión de Kazuha. A Tartaglia se le suele asociar con vigilantes/justicieros antiheroicos como Diluc (quien tiene una historia de venganza relacionada a Snezhnaya).
Tanto a Kazuha como a Tartaglia les gusta el alcohol de su respectiva región, especialmente si beben en compañía de alguien, y parecen apasionados del arte: disfrutan de la música y la literatura (poesía, cuentos), y han participado en obras de teatro/performance (en todo esto también coinciden con Kaeya).
Al igual que Diluc, Kazuha y Tartaglia tienen su propio leitmotif en más de una melodía. Kazuha: https://x.com/i/status/2016569960609271973 Tartaglia: https://youtube.com/playlist?list=PLw3dZiAgbBRQkrQXMmD2a7GsOFqE7FaBA&si=abLvy3_t8YqMGBdQ
Es posible que Kenshin, el protagonista de Rurouni Kenshin, inspirara parcialmente a ambos personajes. Tartaglia tiene el mismo color de cabello y los ojos de asesino, además del tópico maestro-alumno generacional y algunos niños lo persiguen pidiendo que les enseñe a pelear, aún si a él no le agrada la idea. Igual que Tartaglia, Kenshin presenta un juego de palabras en su nombre: “Kenshin” significa “corazón de espada”, aunque su nombre original era “Shinta”, es decir “corazón generoso”; el nombre original de Tartaglia es el de un guerrero, Ajax, aunque su alias/apodo/codename “Childe” significa “joven noble”. En tanto, Kazuha tiene el estilo de cabello y de vestimenta de Kenshin, además de una estatura similar y el mismo carácter pacífico; es un espadachín errante muy hábil y tuvo cierta enemistad con “Makoto” o alguien relacionado a Makoto (nombre de la hermana de Ei y del “kōhai” de Kenshin).
Los dos ven los sueños como algo MUY importante: Kazuha dice que ni siquiera un dios tiene derecho a arrebatar los sueños de las personas, mientras que Tartaglia se esfuerza hasta el agotamiento por proteger los sueños inocentes de su hermanito. Dice: “Si le das un sueño a alguien, lo proteges hasta el final”.
Ambos están intrínsecamente ligados al tema romántico de la melancolía, presente en la añoranza hacia el hogar, la exaltación de las emociones y la nostalgia por el pasado (“tempus fugit”, inherente al elemento electro. Ej.: Lisa).
El tópico de la nostalgia por el pasado y la fugacidad del tiempo es manejado en los dos bajo un enfoque estético de sus elementos: el viento sopla y el agua fluye. Todo cambia, nada permanece; sólo queda adaptarse. Kazuha y Tartaglia se toman todo con ligereza hasta en los momentos de caos porque el sentido de sus vidas está precisamente en el hecho de vivir y disfrutar de esa vida.
Cierro este análisis con una reflexión de Istoria, maestro de Abraxas, en la quest del templo del espacio, la cual encaja perfectamente con el último punto de la lista anterior: “La pregunta más fundamental de la filosofía es si deberíamos elegir seguir viviendo mañana”. Es una paráfrasis del ensayo existencialista “El mito de Sisifo” de Albert Camus: “Solo existe un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si la vida merece o no la pena ser vivida equivale a responder a la pregunta fundamental de la filosofía”.
El ensayo trata sobre el absurdismo de la vida, y se llama “El mito de Sísifo” porque es una alegoría de la piedra que los dioses le hicieron mover en una cuesta, sin llegar a la cima jamás y tener que volver a empezar sin fin. Lo que dice Tartaglia en el evento de Inazuma puede verse como una metáfora de esto: “Nací para luchar y, mientras siga con vida, mi objetivo no tendrá fin". Esto también encaja con el hecho que Tartaglia mencionó mucho antes, en Liyue, que él sólo es un peón de quienes mueven las piezas. Otra cosa que él dice en Inazuma es que todos en el campo de batalla anhelan encontrar un sentido o valor.
En el templo del espacio también se tituló a una pintura “Viva la vida” como posible referencia a “La vida es bella” (1997) de Roberto Benigni. De por sí en las líneas de voz de Tartaglia hay un guiño: “En este mundo hay mucha comida deliciosa qué probar y muchas batallas por pelear. ¡La vida es bella!”. Incluso, su quest de personaje entera es una recreación del trayecto de Guido, el protagonista, para proteger a un niño (su hijo) a través de toda la película: nunca deja que el niño se entere de la verdad, porque no sólo le está protegiendo la supervivencia, sino también la inocencia y los sueños.
La vida es bella no sólo retrata el acto de vivir como una batalla, sino también como un juego, una aventura; un viaje. Es el camino que Guido abre para su hijo. En Genshin, ésta es la razón de que Zeitlind recorra el camino que recorrió su hermana previamente, sin saber si dicha hermana murió o si sólo “está de viaje”, y la propia hermana de Aether le dijo a él, en su primer reencuentro, que tiene que hacer el viaje que ella ya hizo para que pueda entenderla. Es la metáfora del viaje de la vida, y Tartaglia y Kazuha son expertos en eso.
En palabras de Kazuha: “Después de navegar mucho tiempo, te das cuenta de que el mar nocturno no siempre es agitado”, “Nuestros viajes –los pasos que damos, las pausas que hacemos, las despedidas que soportamos– surgen de un solo pensamiento fugaz”: “Aunque tormentas y truenos pueden esperar en el camino, recuerda que la suave brisa nunca te abandona. Siempre volverá para barrer las nubes”.
En palabras de Istoria:
"Incluso si la vida no tuviera un sentido, deberíamos elegir seguir viviendo”.
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