haneul
mirada castaña se posiciona sobre desastre provocado. justifica molestia con partida de ( apenas ) mayor en grupo y dueño del servicio a fanáticos, estrategia que se había agotado y no desea retomar hasta que la quijada se destense. sin embargo, su enojo radica en engaño y en la frustración que provoca el continuar entre aquellas paredes, bajo el yugo de individuos en los que no confía. orbes se levantan cuando siente pasos próximos a sala de danza. ‘ está ocupado. ’ se limita a responder, sabiendo que pobre justificación por fragmentación de equipo lo respaldaría frente al público. ‘ mi turno termina en quince minutos. ’ sentencia con humedad recorriendo facciones, y dígitos volviendo a posarse sobre dispositivo que reinicia canción.
se pelea en su cabeza batalla campal en la que lucha por dominancia la incertidumbre que siente ante nuevo entendimiento de las condiciones que la rodean: es posible que, después de todo, la ilusión no sea el perfecto cuento de hadas en el que tanto creyó. la persigue una última llamada de sus padres, y el fantasma aun más pesado de su hermana, cerniéndose tal sombra, cual duda. no se percata de la presencia ajena hasta el momento mismo en que le escucha hablar, pasos abruptamente detenidos cuando es tono tajante el que da la bienvenida. dientes mordisquean labio inferior, se plantea qué más puede perder cuando esa seguridad suya ya parece ser víctima. “ oppa... ” comienza a decir, balanceando peso entre los pies. “ ¿me dejarías ensayar contigo? si es que quieres, por supuesto. es que siento que me vendría bien la opinión de alguien más experto. ” nerviosismo se adecua a la voz, preparada ya para la negativa.















