TO RECORD ONLY WATER FOR TEN DAYS (John Frusciante, 2001)
John Frusciante tiene una carrera solista muy particular: ha sacado muchísimos discos que suenan diferente a lo que ha sido su colaboración en los Red Hot Chili Peppers, lo cual resulta muy interesante.
Frusciante parece pendular todo el tiempo entre la canción pop y la experimentación psicodélica. En este caso, To Record funciona como cancionero, pero apoyado por el uso de máquinas de ritmo, loops y sintetizadores, mientras su guitarra surfea por encima, logrando un compendio de grandes canciones con un sello distintivo.
Su tercer disco solista posee un tono melancólico y denso pero a su vez pegadizo, y con bellísimas líneas vocales. Su voz destaca por sus cualidades, suena algo gastada y dulce al mismo tiempo, con un gran manejo para alternar entre tonalidades altas y bajas.
Según cuenta él mismo, este álbum fue concebido e inspirado tras su experiencia de haber salido a su adicción por la heroína. También describe que la principal influencia en esta etapa fueron bandas como Depeche Mode o New Order, en la línea del post punk o synth pop de los años 80 (basta escuchar el tema “Invisible movement”).
El primer tema del disco “Going Inside” contaba con un videoclip promocional, y a pesar de ser un gran tema, me parece importante mencionar “The First Season”, “Remain” o la bella instrumental llamada “Murderers”.














