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No sé que estoy haciendo. Siento ganas de gritar. Me siento como una niñita pequeña y ¡Diablos!. No sé qué hacer. Siento que si elijo una cosa me arrepentiré y si elijo la otra de igual forma. El cuerpo me tiembla. No saben cuántas veces esperé un mensaje de él. Esperé más de un año ¡Más de un año! Y ahora, que me siento bien, que pude superar un amor tal cual. Aparece y destruye lo poco o nada que me quedaba.
El corazón grita a sollozos que debo verlo, pero el cerebro me pide que me ame un poco ¿Dónde está mi amor propio? ¿Mi orgullo? Tengo taquicardia. Siento que me estoy volviendo loca. Y lo peor, estoy bebiendo, porque no logro conectar mi cerebro y corazón.
No sé en qué pienso. Siento que pienso en todos y lo que dirán. Menos en mí. Es que me doy asco, porque mierda, me hizo daño, hizo lo que quiso con mi corazón. Él miraba como yo jugaba rompecabezas con cada pieza de mi corazón, mientras él estaba con ella, besándose, cogiendo, siendo feliz. No le importé nada, solo me soltó del climax en el cuál estaba. Me destruyó de la peor manera, porque sabía que me tenía en sus manos.
El corazón y el cerebro gritan al mismo tiempo. Solo quiero dormir y que todo haya sido un sueño. Y para variar, me sabe a destrucción psicológica dentro de poco tiempo, pero sigo en el mismo lugar. Creo que volví a caer. No lo sé. Y sigo bebiendo, para ver si así, logro aceptar que estoy bien imbécil.















