Aeropuertos, feminismo y asesinato
Esa semana había concluido una serie de lecturas para un artículo de la universidad, y creo que las discusiones de mis profesores sobre Judith Butler comenzaron a entrar en mi organismo. Durante una de esas noches, vi nuevamente el thriller americano Red Eye, 2005, protagonizado por Rachel McAdams y Cillian Murphy bajo dirección de Wes Craven, famoso por A Nightmare on Elm Street (1984). La obra cinematográfica fue escrita por Carl Ellsworth - quien participó como guionista en la serie Xena: Warrior Princess en el 2000 - y Dan Foos. Todo comenzó a cobrar un sentido diferente de la visión ingenua que tenía cuando vi la película por primera vez en la televisión cuando era adolescente.
En los primeros minutos de la película, vemos que Lisa Reisert (Rachel McAdams) indica a Cynthia (Jayma Mays) por llamada telefónica, sobre cómo manejar a un par de huéspedes difíciles del hotel donde ambas trabajan, y la conversación entre los personajes deja entrever que los clientes mantienen una posición de superioridad, siendo exigentes y responsabilizando a la joven recepcionista sobre una situación que escapó de las manos de todos. La queja era sobre un error en el sistema, y Lisa, quien ocupa un cargo de prestigio, conoce todas las estrategias para resolverlo, ella es la voz de autoridad que los huéspedes del hotel respetan. Hay un abismo de clase entre Cynthia y Lisa que se hace perceptible durante la conversación telefónica.
Minutos después, Lisa está en el aeropuerto, en la fila para entrar al vuelo, y se presenta una situación similar cuando la empleada encargada de la fila es cuestionada sobre políticas de la empresa, siendo que ella no ocupa una posición de toma de decisiones. El hombre que discute sobre la condición de la fila responde un comentario de Lisa de forma hostil, sin escuchar lo que ella desea expresar para apaciguar la situación, entonces Jackson Rippner (Cillian Murphy) concluye la discusión, tomando al cliente furioso del brazo y estableciendo contacto visual. El cliente enojado se aleja reclamando, sabiendo que su discusión fue infructuosa, pero haciendo ver que se mantiene descontento. Es un mundo de hombres, donde se espera que ellos tengan el dominio sobre los otros, que su voluntad sea cumplida y a su vez, Jackson entra en la escena como el caballero salvador a la defensa de una dama en apuros.
Lisa y Jackson se embarcan en un vuelo a Miami que dentro del guion central involucra extorsión, secuestro y acoso, revelando que el personaje inofensivo de Jackson en realidad forma parte de una organización criminal que necesita convencerla de cambiar la habitación de un miembro del gobierno estadounidense en el hotel donde Lisa trabaja. Básicamente, este sería el resumen de la película, pero he decidido enfocarme más en los pequeños vestigios que revelan los mecanismos del poder bajo una lectura - poco académica - de Butler. Consideren este párrafo como un paréntesis y continúen leyendo.
Una vez sentados, uno al lado del otro, Jackson gana su confianza, ayudándola emocionalmente durante las turbulencias del despegue y comienza a hacer una serie de preguntas sobre la vida íntima de Lisa, empezando a crear curiosidad en ella. Así, Lisa decide saber sobre él, y se siente incómoda cuando él revela que no es una persona simple. Mientras esa situación está desarrollándose, las azafatas critican sus condiciones laborales haciendo un chiste sobre la máquina de café casi inservible. Una de ellas se acerca a atender el llamado del asiento de Lisa, y al verla llorar, se conforma con la respuesta de Jackson y asiste al pedido de servilletas y agua.
Durante esa escena en el avión, el diálogo revela cuestiones de género que se manifiestan con mayor fuerza en la siguiente línea de Jackson: "Lisa, whatever female-driven, emotion-based dilemma you're dealing with right now, you have my sympathy / Lisa, no sé a qué dilema femenino basado en emociones te estés enfrentando ahora, pero cuentas con mi simpatía" dice con cinismo mientras ella llora, y añade: "But for the sake of time and sanity, let's break this down into a little male-driven, fact-based logic / Pero por cuestiones de tiempo y cordura, analicemos esto con una lógica masculina, basada en hechos". Para el villano está todo muy claro, las mujeres tienen una configuración biológica que las hace irracionales, seres emocionales que están afectadas por una marea de hormonas constantemente, y que solo los hombres son capaces de controlar sus emociones, ordenar sus ideas para construir una realidad lógica. A medida que transcurre el vuelo, vemos cómo Jackson va perdiendo control de la situación y su "lógica masculina" comienza a ser desafiada por los intentos de Lisa en escapar de su sometimiento.
Llamada falsa, intentos de conmover al villano, mensaje de alerta en el espejo del baño. Lisa demuestra ser una protagonista determinada a sobrevivir, con estrategias interesantes y buen dominio de sus emociones. Es interesante que mientras ella hace la fila para entrar al baño, Jackson la vigila de pie desde su asiento y a nadie parece importarle, nuestra sociedad está acostumbrada a ver hombres que sustituyen la figura paterna para cuidar de mujeres adultas, hombres que acompañan, hombres que protegen, hombres que celan de otros hombres. Solamente una niña rubia con el cabello trenzado se da cuenta de que ocurre una situación inusual, pero no conversa con Lisa, apenas confronta a Jackson con la mirada. Cuando el villano entra forzosamente al baño junto a su víctima, la niña lo denuncia, pero la azafata cree que se trata de una aventura sexual y no interviene. Cuando ambos salen, una de las azafatas advierte que esas conductas no son permitidas y la respuesta le causa intriga.
Una vez que sus planes de evasión fracasan, Lisa parece rendirse y hace la llamada telefónica que Jackson tanto anhela, a Cynthia le parece una decisión extraña, pero confirma la petición por tratarse de una autoridad en esa empresa. Lisa se arrepiente aún más de lo que está por ocurrir al enterarse de que toda la familia del oficial de gobierno está en riesgo.
El avión finaliza el aterrizaje y preparándose para abrir sus puertas, Lisa confiesa que una marca en su pecho es la evidencia de haber sido una rehén en el pasado, un pasado de violencia que se contradice a la tranquilidad de la vida burguesa que otros piensan, y antes de apuñalar la garganta de Jackson con un bolígrafo, le aseguró que ella había prometido que aquello nunca iba a volver a pasar. Nuestra protagonista huye entre las personas que intentan descargar equipaje de mano, y cuando Jackson comienza a correr detrás de ella, la niña rubia atraviesa una maleta en el pasillo que lo hace caer. Hay un breve intercambio de miradas en el que la niña parece preocupada, quizá por ser culpada de la artimaña o por el futuro de Lisa, quien corre por los pasillos del aeropuerto de Miami, escondiéndose de los agentes de seguridad y del villano.
Se desarrolla una escena increíble de huida, sin policías de tránsito ni semáforos rojos, Lisa conduce por la autopista en dirección a la casa de sus padres, mientras llama a Cynthia para revelarle sobre la amenaza. En el hotel, la recepcionista acciona la alarma de incendios y sube hasta la habitación de la familia que sufrirá el atentado para ayudarlos a evacuar las instalaciones. Los cómplices de Jackson abandonan la escena después de estallar la suite, creyendo que habían logrado su objetivo final.
Sin mayores spoilers - aunque ya hubo suficientes -. Lisa es sorprendida por Jackson en la casa de su padre, después de haber atropellado al copartícipe que lo asesinaría si el plan fallaba. Ocurre entonces una persecución con intento de asesinato, que lleva a una fracción interesante, donde Lisa le pregunta al villano detrás de una puerta: "Where's your male-driven, fact-based logic now, Jack? I don't think that's what got you here / ¿Dónde está tu lógica masculina, basada en hechos, Jack? Creo que no es lo que te trajo hasta aquí". Jackson está cansado, física y mentalmente herido, sus planes fueron frustrados por una mujer que él había subestimado durante todo el vuelo, y ahora que estaba en la ciudad, él podría haber planeado fríamente el asesinato de su objetivo, sin embargo, él escoge seguir sus impulsos para satisfacer su ego y entra en un estado puramente emocional, desea vengarse. No haré spoiler sobre la muerte de Jack, vean el filme y verifiquen con sus propios ojos si era el destino que merecía.
En la escena final de la película, Lisa corre por los pasillos del hotel lleno de agentes policiales y bomberos al encuentro de Cynthia, quien le asegura que hizo un buen trabajo a pesar de la tentativa de homicidio y la explosión de una de las habitaciones. El sobreviviente se acerca para agradecerles, y después, llegan los huéspedes molestos a quejarse y pedir el despido de Cynthia. Es curioso que Lisa se posiciona a favor de ella y luego interactúan amistosamente, reforzando un vínculo mayor que la distancia entre clases sociales y posiciones laborales. Este vínculo es importante en la visión feminista de Butler: las mujeres van más allá de los cuerpos que las representan, ellas son mujeres por ser construidas discursivamente de esta manera, y ello les da la oportunidad de reconocer a las mujeres en otros cuerpos y otros contextos. He allí la relevancia del encuentro entre dos mujeres que vienen de pasados diferentes, y que a pesar de ocupar posiciones heterogéneas en la sociedad, encuentran la posibilidad de crear lazos de empatía, respeto mutuo y unión.
Por supuesto, esta película no es una rara avis donde se evidencian personas trans y no binarias de forma natural, y mucho menos hay diversidad racial en sus escenas. Todo lo contrario, es un film que corresponde muy bien a su tiempo - Hollywood durante final de la década de 1990 e inicio de los 2000 - cuando la construcción de elencos continuaba siendo mayoritariamente blanco, compulsoriamente heterosexual y conforme al binarismo de género. Pero es en los pequeños detalles que fueron citados, donde reposa una crítica del discurso que sería cultivada paulatinamente hasta nuestros días.
Sí, los guionistas y el director son posiblemente hombres - no pude confirmar el género de Dan Foos - ni la orientación sexual de ellos, sin embargo, eso no significa que la discusión de género no pueda plantearse desde la masculinidad. Otra posibilidad que presenta esta película, es que la presencia de mujeres que trabajan, mujeres que dirigen, mujeres que viajan solas es algo con lo que la sociedad debe lidar sin condescendencia ni hipocresía, la obra da minutos de cámara a azafatas, recepcionistas, amigas reunidas en un café, provocando reflexiones sobre el cambio del papel del hombre en una sociedad más justa y cómo la noción de ciudadanía formó mujeres que buscan los mismos derechos y deberes. Sobre sus premiaciones, pues la película no ganó nada significativo. Estuvo nominada a los Golden en la categoría "Mejor Thriller", pero Open Water (2003) de Chris Kentis se llevó el premio.