Sin llevar mucho tiempo en la ciudad, Elliot salió a dar una vuelta por Los Ángeles durante la tarde. No había avanzado muchas cuadras cuando vió pasar a una gacela corriendo a un par de metros de distancia. Antes esto, el castaño quedó sin palabras, aquello no tenía ningún sentido, al menos no para el “¿Tú también viste eso?” Preguntó a la primera persona que se cruzó en su camino.
-Lo se, la ciudad por completo es una locura...si aqui hay una gacela debemos de estar preparado para otra clase de animales.-Estaba nervioso por lo que sucedía, no tanto por él, debía de buscar a su amiga de inmediato.












