A los extraños no se nos permite llorar,
pero amamos. Por éso nuestras historias son silenciosas como en la noche una estrella fugas, tan.., solitarios.
Sabemos de antemano que nuestros corazones arden en llamas con caricias equivocadas, y aún así lo seguimos quemando.
Sabemos lo venenoso que son los besos imposibles y lo increíble, y aún así nos seguimos envenenando.
Pero... A los extraños no se nos permite llorar y aún así podríamos hablar de contar lunares en secreto, de miradas invisibles, podríamos hablar todo el día de las noches y sus cielos negros, de nuestro pasado, de nuestro futuro, y de lo triste que será no tener una máquina del tiempo para revivir algunos momentos.
Podríamos confesar que nos encantan las sonrisas de 7 vidas e imaginar que somos felices en una de ellas.
Pero confesar nuestros sentimientos no podemos, porque a los extraños no se nos permite llorar... Recuerdas ?.












