Me metí en la ducha con el pijama completo esta mañana, sin darme cuenta. En absoluto. Sah — no soy una persona mañanera. Nunca lo fui, nunca lo seré.
Jack continuó con la vista puesta en su libro “Palo alto”. Le gustaba incursar en géneros literarios distintos. De hecho, este era de James Franco y prácticamente se tiró sobre él al verlo en la librería. Era de notarse que a toda cosa que a la gente le pareciera bizarra o innecesaria, a Jack le parecería la octava maravilla.—¿Entonces por qué te duchas por las mañanas? ¿No es mejor hacerlo por la noche?— le preguntó, sin siquiera elevar la mirada. Ya había almorzado y ahora lo único que le quedaba era poner un sentido en su lectura y otro en los parlamentos de la gente a su alrededor.












