El problema de Mao e Inuyasha
No es casual que Rumiko decida poner a personajes atrapados por su pasado.
La idea de ella es desarrollar cómo los personajes masculinos se sienten comprometidos a cerrar sus historias pasadas para poder seguir adelante.
Así muestra, por un lado, la nobleza de los sentimientos de los personajes, por el otro, lo peligroso que es quedarse atrapado en un vínculo traumático intentando ser el salvador.
Un vínculo sano no requiere salvadores. El mundo no les pide a los hombres ser príncipes azules o caballeros de blanca armadura.
El mundo les pide nobleza y sensatez. Pero sobre todo, amor propio y sanación.
Rumiko va mostrando de a poco esa pulsión por correr a hundirse con el pasado y cómo las protagonistas femeninas se encargan de rectificar con sensatez y amor esa pulsión destructiva.
Inuyasha y Mao no son el típico shounen.
Es un shounen liberador en ese sentido.











