El futuro es siempre invisible, solo se logra ver, mañana.
Palabras al Viento
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El futuro es siempre invisible, solo se logra ver, mañana.
Palabras al Viento
Ven a mi casa
Ven a mi casa.
Beberemos vino.
Nos miraremos, más que los ojos, el alma.
Nos besaremos, más que los labios, el deseo.
Nos desnudaremos, no solo nuestros cuerpos, sino también nuestras conciencias.
Y nos haremos el amor. El sublime amor.
Algún día
Algún día seremos viento, agua, cielo, estrella... lo que sea.
Algún día tendremos libertad en vez de piel.
Algún día seremos infinitos, tan grandes como el universo mismo.
No recordaremos jamás este, un tanto horripilante, episodio de existencia al que ahora llamamos vida.
Soledad ausente
Desde mi cielo te abrazo. Camino que la luz forjó. Un mar de soledades yace herido desde que tu aliento entibia mi cuello. Los sueños alzan vuelo y de fantasías no saben más. Porque tu amor, ¡por fin me vio!
Conozco tan bien mi camino a casa, que me parece una canción aprendida de memoria.
Contigo
Contigo, respirar se vuelve eterno.
Puedo caminar bajo la lluvia, y aun así, tu compañía sería mi verano dentro.
Contigo, el palpitar se escucha como si la misma vida hablara.
Me cuidas el alma, me muestras el camino hacia mi destino.
Te extraño
Te extraño en mis versos, en mis inviernos, en mis noches de insomnio.
Te extraño, como si mi universo existiera paralelamente al tuyo.
Te extraño, y otra cosa más, no puedo hacer.
Te extraño desde siempre, como nunca.
Te conozco desde que ni siquiera existías
La Tregua
Miércoles 10 de abril Avellaneda tiene algo que me atrae. Eso es evidente, pero ¿qué es? Sábado 20 de abril ¿Estaré reseco? Sentimentalmente, digo. Jueves 9 de mayo En la oficina no puedo hablarle. Tiene que ser en otra parte. Estoy estudiando su itinerario. Ella se queda a menudo a comer en el Centro. Almuerza con una amiga, una gorda que trabaja en London París. Pero después se separan y ella va a tomar alguna cosa en un café de Veinticinco y Misiones. Tiene que ser un encuentro casual. Es lo mejor. Lunes 20 de mayo El plan trazado es la absoluta libertad. Conocernos y ver qué pasa, dejar que corra el tiempo y revisar. No hay trabas. No hay compromisos. Ella es espléndida. Martes 9 de julo ¿Así que tengo miedo de que dentro de diez años ella me ponga los cuernos? Miércoles 28 de agosto Sólo me quedan cuatro días de licencia. No echo de menos la oficina. Echo de menos a Avellaneda. Hoy fui al cine, solo. Vi una de cowboys. Hasta la mitad, me entretuve; a partir de allí, me aburrí de mí mismo, de mi propia paciencia. Martes 17 de setiembre Avellaneda no vino a la oficina. Domingo 22 de setiembre ¿No podría enviarme un telegrama? Me ha prohibido que vaya a su casa, pero si mañana lunes no aparece, descubriré de todos modos algún pretexto para visitarla. Lunes 3 de Febrero Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor. Lunes 24 de Febrero Es evidente que Dios me concedió un destino oscuro. Ni siquiera cruel. Simplemente oscuro. Es evidente que me concedió una tregua. Al principio, me resistí a creer que eso pudiera ser la felicidad. Me resistí con todas mis fuerzas, después me di por vencido y lo creí. Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más. Mario Benedetti
Ajenos
Tú y yo, el uno sin el otro somos una soledad distanciada, dividida. Somos, ambos, parte de un mundo fragmentado por el destino. Es la distancia los brazos que nos separan, sin que haya algo que podamos hacer para evitar la tragedia de ser ajenos, aunque nos pertenezcamos el uno al otro.
Los enamorados
Uno se vuelve estrella, para ver desde lo alto cómo se aman los enamorados, les sigue la pista, como una telenovela desarrollándose sobre el escenario de la vida. Y llega un momento en el que uno se siente ajeno a esas historias, deseando hasta con la piel ser el protagonista de una de ellas... ¡Qué dicha la de los enamorados tomarse de la mano! ¡Qué dicha la de los enamorados abrazarse bajo la luna...! Caminar por la playa, hablarse al oído, besarse en silencio. Parecieran seres de otro planeta. O tal vez sea yo el que no pertenece a este mundo.
Anoche te vi; en el brillo intenso de la luna, en las paredes de mi habitación blanqueadas de silencios.
Te vi en mis pensamientos, platiqué contigo. Y aunque ausente estabas, te me hiciste real; me acariciaste el rostro, me diste un beso con tu ausencia.
En sus manos nacen pétalos de seda. En su mirada nace un amanecer sigiloso, viento solaz, voz que murmulla. En su cabello se enredan mis historias, complejas y simples a la vez. En su voz se esconde la guía de mi destino. Incierto, tal vez, pero vibrante de emociones que jamás he vivido.
Pesa tanto la nada, llenan tanto los vacíos, dicen mucho los silencios, callan los gritos. Tiene tanto sentido lo absurdo, el negro colorea los ambientes... ¡Hasta lo irreal es más real!
Convertí mis manos en arras. Me aferré a su presencia. No para que no se fuera, sino para ir con ella, a donde quiera que vaya. Y es que no me veo valor alguno si no voy hacia donde su presencia va. Soy menos que nada si no estoy a su lado. Y "estar a su lado" significa desistir a ir donde yo quiera. Significa ir a donde su presencia vaya.
Eso de llorar por algo -o por alguien- que jamás ha sido nuestro, ¿a cuántos nos ha pasado? Es un dolor ridículo.
Y golpear al silencio con una puñalada de palabras.