Creatividad
Siempre he pensado que soy alguien que carece de “creatividad”. Todo lo relacionado a pensar en algo que implique mi imaginación creo que me resulta mal, como el usar colores, dibujar, manualidades, pintar, o cualquiera de esas cosas, que las he relacionado a la creatividad toda mi vida, pero recientemente me di cuenta que no se limita a eso. De hecho, mi imaginación es demasiado activa, al punto de no dejarme tranquilo, aunque a veces eso tiende más a mi ansiedad, pero, independientemente de eso, contigo he sido bastante creativo.
Pienso mucho en ti, a veces pienso mucho en todo lo que te digo, que te he dicho bastante hasta ahora, algunas cosas demasiado comprometedoras, que parecieran son sólo palabras que pueden ser dichas y sin más después ser olvidadas. Te lo he dicho antes, y no sólo se trata de algo que piense y te diga a la ligera, todo, absolutamente cada una de las palabras que te he dicho, y dedicado, las siento realmente, y nada viene de un guión premeditado, muchas de mis respuestas son de preguntas que me haces el momento, y creo que mi facilidad para responderte y decir lo que te he dicho hasta el día de hoy, viene en gran parte porque no tengo dudas de lo que siento. A pesar de que a veces, aún, siento un poco de miedo de decirte lo que te digo, porque, ¿cómo alguien que ni te conoce puede decirte tales cosas?, al punto de decirte que quiero pasar el resto de mi vida contigo, al punto de decir que sí quisiera casarme contigo, sin miedo alguno a que sea “para siempre”, y sinceramente le temo más a un “para siempre” sin ti. Yo sé que no te necesito, lo tengo muy en cuenta, e incluso podría continuar mi vida como si nada si tú un día decidieras alejarte, simplemente, llegado a este punto, creo que mi vida dejaría de ser vida sin ti, después de conocerte nada ha sido igual.
Recuerdo en específico un momento, una de esas noches en que dormimos juntos y mis padres dormían a un lado mío, tú te despedías antes de dormir, sabías que yo no podía hablar, no queríamos que me escucharan, pero sentía algo atravesado en mi garganta, como si quisiera gritarlo, no me podía quedar callado, no quería aguantarme más las ganas de decirte, como todas las noches, que te amo. Aunque obviamente no grité nada esa noche, lo terminé diciendo, y no sólo una vez, quería seguir diciéndolo, quería que lo supieras, quiero que aún lo sepas, que no te quede duda alguna. Quiero amarte, verte, escucharte, quedarme contigo por todo el tiempo que la vida me permita. Quiero hacerte feliz de alguna manera, pues pienso que es la única manera de poder devolverte un poco de lo que tú has hecho por mí.
Cuando se trata de ti, no necesito pensar mucho las cosas, creo que realmente no me cuesta plasmar o expresar mis sentimientos por ti. Contigo, soy creativo de alguna manera, y me gusta serlo, a final de cuentas, yo quiero que sepas todo esto, a pesar de lo mucho que te pueda resultar confiar, yo no espero que lo hagas ahora, ni pronto. Tampoco espero nada a cambio, ni ser correspondido de alguna manera, yo elijo esto sin estar seguro de nada, y si la vida lo permite, quiero hacerte saber, sin que te quede duda alguna, lo mucho que alguien te puede amar, y lo creativo que puedo ser para expresarte de esta y otras maneras lo que verdaderamente siento por ti, Katherine.
En resumen de todo esto, sólo es otra manera de decir: te amo.















