“Después de tantos años la he encontrado, hemos estado en los mismos lugares, paseado por los mismos sitios, comprado en las mismas tiendas e incluso no dudo haber cruzado de frente con ella alguna vez en la vida, pero durante todo este tiempo no habíamos podido vernos porque todavía no era tiempo, muchas cosas y muchas personas tenían que pasar por nuestras vidas antes de cruzarnos, amores anteriores que no debían quedarse, errores que debíamos cometer para aprender de ellos, viejas costumbres que tendríamos que dejar y sobre todo, teníamos que aprender por separado todo lo que queríamos y todo lo que no queríamos en nuestras vidas. Así fue como pudimos vernos, conocernos realmente y encajar como jamás lo habíamos hecho con nadie. Ya no fueron necesarios los reclamos, las angustias, los desamores, porque después de toda una vida habíamos llegado al lugar correcto y sin todo lo anterior no hubiéramos podido coincidir nunca.”
— Misterioso sin sonido.












