Entre luces y sombras
La luz del sol se filtra a través de las hojas de los árboles y proyecta sombras en el suelo. La vegetación envuelve a los tres, y sus cuerpos parecen formar parte del entorno natural que los rodea. Los árboles se alzan majestuosos en el fondo, como una muralla verde que delimita el espacio. La imagen parece congelar un momento de paz y armonía entre el hombre y la naturaleza.
Habían tres personas sentadas en un banco en la noche frente a unos árboles llenos de luz. Son dos hombres y una mujer que parecen estar disfrutando del anochecer juntos. Juan, el más joven de los tres, está perdido en sus pensamientos mientras contempla las estrellas. No puede dejar de pensar en el trabajo que le espera al día siguiente y en la cantidad de horas que tendrá que pasar encerrado en la oficina.
“¡Ya no puedo más!, un dia de estos yo lo dejo todo, no puedo estar preocupado todo el día por un trabajo que ni me gusta ni me pagan lo suficiente para compensar los años de vida que me ha quitado.”
Pero, de repente, se da cuenta de que está rodeado de la belleza natural del mar y el cielo y que debería relajarse y disfrutar el momento.María, la mujer del grupo, mira a Juan y le sonríe, sabiendo lo que le pasa por la cabeza. Ella también ha pasado por lo mismo y sabe que lo mejor es olvidarse de los problemas y disfrutar del momento presente. María se siente afortunada de estar en ese lugar y en ese momento con sus amigos, disfrutando de la compañía mutua. Pedro, el mayor del grupo, está más interesado en hablar sobre su pasado. Se acuerda de cuando era joven y también venía a ese mismo lugar a contemplar el atardecer. A Pedro le gusta recordar su juventud y compartir sus experiencias con sus amigos. Además, está agradecido por seguir disfrutando de esos momentos con sus amigos, aunque hayan pasado muchos años desde la primera vez que vinieron a ese mismo lugar. Los tres amigos, cada uno con su propia historia y perspectiva de la vida, disfrutan del momento juntos. A pesar de sus diferencias, se sienten unidos por la amistad y la conexión que han desarrollado a lo largo de los años. Juntos, contemplan el mar, el cielo y el sol que se oculta en el horizonte, y comparten un momento de paz y tranquilidad en medio del ajetreo de la vida diaria. Saben que, aunque el tiempo siga avanzando y las cosas cambien, siempre tendrán estos momentos compartidos que quedarán grabados en sus recuerdos.
Guillem










