3.5/5⭐ Dirigida por: Sam Mendes
Normalmente no suelo ver películas solo porque han ganados ciertos premios o porque son populares. Pero estos días me propuse conocer un poco más sobre las nominaciones del 2020, y por supuesto, tuve que empezar viendo 1917. Este reconocido audiovisual que ganó el Globo de Oro a mejor película (drama).
¿Qué puedo decir? Por un lado, me pareció muy buena, pero por otra parte, no me convense en absoluto.
1. Para empezar, el hecho de que la primera mitad de la película aparente ser una única toma sin cortes es increíble. Este detalle hace que el espectador se involucre mucho más en lo que está sucediendo, y se sienta cautivado.
2. La historia es consistente, casi no tiene fallas de lógica y no es difícil de entender. Creo que esto y el punto anterior son mérito del director, pues algo parecido percibí en “American Beauty”. La película fluye, no se estanca, y eso es un gran logro.
3. Dirección de cámara. Los juegos, giros, movimientos y vueltas de la cámara son impresionantes. El espectador siente que está volando alrededor de los personajes.
4. Dirección de arte y fotografía. La estética de este audiovisual es para mí lo mejor de esta película. Cada toma es visualmente sorprendente. Los cadáveres, los paisajes, el cielo y hasta los colores que se utilizan te absorben.
1. Sin duda alguna, puedo estar equivocada, pero me parecio que esta es una película comercial que pretende ser cine de autor. Para mí, la mayor diferencia entre estas dos categorias es su objetivo. El cine comercial está hecho con el objetivo de vender y sacar una gran ganancia de sus producciones, que es exactamente lo que está haciendo 1917. Y no creo que sea una casualidad. La película fue hecha de tal manera que estaba casi asegurado su éxito. Es muy entretenida de ver y esto es en parte, porque cuenta con escenas exageradas y melodramáticas que mantienen la atención del público. La música de fondo es también un factor importante en este tema, manipula las emociones de los espectadores a su conveniencia creando una sensación de empatía y tristeza, que si no fuera por la trágicas melodías de fondo casi nadie sentiría. Por otra parte, la historia que nos cuentan ha sido utilizada miles de veces antes, y ya está comprobado que funciona, es extremadamente “cliché” y eso me desagrada bastante. Como ya dije, esta película estaba prediseñada para ser recibida positivamente.
2. Algo que aprecio mucho en los audiovisuales que veo es la espontaneidad de los diálogos, y de esto 1917 no tiene nada. Las conversaciones son forzadas, deshonestas y predicibles. Personalmente, esto me abstiene de sentir empatía hacia los personajes.
3. Entiendo que el cine no necesariamente tiene que presentársenos como una situación de la vida real, pero me molesta la cantidad de exageraciones poco creíbles que vemos en esta película. Por más que trate, no puedo llegar a creer que aún después de que el general Schofield haya recibido un disparo en la cabeza, se haya caído en un acantilado y que un derrumbe haya caído encima de él, este personaje haya podido llegar sano y salvo, con mucha energía y lucidez a transmitir el mensaje al capitán Mackenzie. Esta es solo una de las muchas e indiscretas exageraciones con las que cuenta la película.
4. Por último, escuché a una persona decir que este audiovisual trata de romantizar la guerra, aunque de esto no se mucho esta idea me dejo pensando.
En conclusión, puedo decir que lo aplaudible de esta película está principalmente en la producción y no tanto en su historia. Creo que me hubiera complacido muchísimo más ver un final diferente, algo frío y realista, incluso crudo, dónde el general Schofield no hubiera logrado cumplir con su objetivo y se nos mostrara la tragedia de la muerte.