Dime cómo puedo dejar de sentir,
si en cada latir mi corazón muestra
lo sediento que está de vivir.
¿Cómo puedo negarle el derecho de amar sin huir?
¿Cómo puedo negarme la dicha de decir
que amé y nunca dejé de amar,
Dime, ¿quién puede arrancar
un corazón marchito e inservible
del pecho de un mártir deshecho,
pues lo nutrió a base de conexiones endebles y placer maltrecho?
¿A esto se refieren las nuevas conexiones?
Que, como vampiros de sentimientos,
drenan cada gota de emociones y momentos
de aquellos lacayos inocentes
que solo tenían la intención de amar en su mente,
dejando cascarones vacíos
que nunca se llenarán nuevamente.
de que mi manera de amar,
algún día triunfará entre toda esta gente.
Y ese será el día en que me repetiré lo siguiente:
“Tu manera de amar siempre será suficiente
ante los ojos de la persona correcta únicamente”.