Una mujer como yo no tiene miedo de que me cambien por otra, tengo miedo de la mentira, del engaño y la hipocresía.
No me da miedo quedarme sola, sólo lucho por ser feliz, por luchar día a día para conseguir mis sueños, que aunque parezcan de fantasía, son mis más grandes anhelos.
No, cariño, no te equivoques, una mujer como yo jamás te pedirá que te quedes. Si lo que quieres es irte, te acompañaré a la salida y te desearé lo mejor si ya no quieres estar en mi vida.
Una mujer como yo, ríe, disfruta, llora cuando tiene que hacerlo, ama tan intensamente, que si tú eres el que está en mi corazón, te doy un consejo: ¡No me desaproveches!















