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se limitó a reírse de lo que la rubia había dicho, a veces todavía le tomaba por sorpresa lo directa que podía ser, pero le encantaba eso de ella. "vamos, concéntrate." le dijo para después centrarse en su trabajo como entrenador para poder ayudarla como se debía. pasando un rato, terminaron y bajaron del ring de práctica, él tendiéndole una botella de agua con una mano mientras que con la otra él bebía de la suya. "vas mejorando muy rápido, es muy impresionante." agrega el moreno mientras que le miraba. no sabía todavía muy bien por qué al tener todas las posiblidades en el mundo, ella decidía ir a su gimnasio a entrenar pero estaba muy agradecido por ello, sabía que podía ayudarla perfectamente pero también le gustaba estar alrededor de la rubia. "¿harás algo esta semana?" preguntó casualmente. realmente todavía no eran una pareja oficial pero ambos sabían que tenían algo más que una amistad y estaba muy interesado en saber a dónde podía llegar con ella.
sabía que rengar no se daría por vencido y mucho menos si involucraba el trono e iskra había aprendido a lidiar con ello. para algunos podía parecer que se había conformado con ser "la segunda opción" de ir siempre después de un reino, pero la verdad es que la azabache no lo veía así, ella veía la ambición del montenegrino y el futuro que tendrían una vez la corona fuera suya. un par de suaves risas escaparon de sus labios en cuanto el castaño la levantó entre sus brazos y lo rodeó con sus piernas dejando que la cargara hacia su habitación, su sonrisa ampliándose en sus labios mientras lo miraba, por un momento olvidando al resto del mundo... "debo decir que esta vez te superaste, rengar. debería molestarme contigo más seguido." bromeó mientras terminaba de colocarse su ropa nuevamente. "pero y bien, ¿entonces ahora que haremos? probablemente no nos veremos hasta dentro de otro par de meses, así que realmente quiero que disfrutemos de nuestro poco tiempo juntos."
el alemán recostó su cuerpo en el respaldo de la cama, admirando a la húngara después de haberla tenido, cosa que solía hacer cada vez, su cuerpo era algo de lo que estaba seguro nunca se cansaría. si era honesto, estaba seguro de que nunca se cansaría de ella en general, le encantaba, estaba completamente fascinado con ella. soltó una risa ante su comentario, negando "si quieres que siga siendo un poco más agresivo, lo único que tienes que hacer es pedirlo, sabes que haré cualquier cosa para complacerte." respondió, ahora levantándose de la cama para ponerse su ropa interior y después dirigirse a la morena, rodeándola con sus brazos por detrás. "¿qué te apetece hacer? ¿quieres ir a comer? ¿ir de compras? ¿ver una película? podemos escaparnos por la noche un fin de semana y nos vamos en mi yate a recorrer toda la bahía alemana." comenzó a ofrecer diferentes planes, tratando de sacarse de la cabeza que en efecto, no la vería por un buen tiempo después de estos días que tenían. la boda estaba cada vez más cerca y seguramente lo tendrían de un lado a otro con los preparativos y los eventos que tenía antes de todo ello, además de que poco después vendría su coronación, así que por más que ella vendría a la boda, probablemente lo tendrían muy ocupado para disfrutar de su compañía, conociendo como eran las cosas, ella tendría que irse después de la boda igualmente, no dándoles oportunidad para pasar tiempo juntos como debían. "mi coronación también se acerca, iskra, no sólo es la boda." le recuerda, porque a pesar de que no lo habían hablado muy directamente, él realmente no planeaba seguir atado a la bruja de hielo por mucho más tiempo después de asegurar esa corona y sólo había una persona en mente para tener a su lado después de eso.
“sí genevieve, las princesas no se comportan así.” repitió las palabras de su madre con el único propósito de molestar a la menor, una divertida sonrisa adornando sus labios. y en cuanto notó que su madre no lo estaba viendo le sacó la lengua como un niño chiquito, sin embargo, cambió su semblante a uno serio en segundos permitiendo que su madre comenzara a hablar sobre lo que mencionó ser un tema familiar urgente. definitivamente las palabras de su progenitora lo tomaron por sorpresa, sin embargo mantuvo la compostura tal y como desde chico lo habían enseñado a hacerlo. después de todo, él sería el futuro rey de españa y eso se lo habían dejado en claro toda su vida, es por ello, que no se esperaba que fuera a su hermana menor a quien quisieran comprometer de manera inmediata. una de sus comisuras se alzó ligeramente ante el comentario de genevieve, pues le fue inevitable no hacerlo. su hermana tenía un don (¿o tal vez una maldición?) de agregarle tanto drama y diversión a cualquier situación. "hey, gen. tranquila. y mamá creo que estaría bien que incluyeras a genevieve en la conversación, sobre todo, porque es de su matrimonio del que estamos hablando." comentó en primera instancia antes de que su hermana continuara esta vez elevando su tono de voz, lo que le ganó otro comentario por parte de su madre de como las princesas no deben comportarse de ese modo. honestamente, ni siquiera sabía qué hacer con toda esta nueva información, no es como si pudiese parar el arreglo que estaban tomando para la menor ya que no era el rey aún, pero tampoco quería que gen sintiera que nadie estaba de su lado. "¿no hay alguna forma de posponer esto, mamá? podemos concentrarnos primero en mi matrimonio. no entiendo porqué gen debe ser la primera comprometida de la familia." si había alguna forma de salvar o mínimo aplazar esto lo intentaría sin dudarlo, pues haría cualquier cosa por su hermana.
"¿las princesas no deben comportarse de ese modo? ¿de verdad? ¿¡qué tal si las princesas no deben ser vendidas como vacas reproductoras, madre!?" contesta de manera inmediata. genevieve no era una mujer tímida, no era fácil callarla y enseñarle de modales siempre había sido casi imposible más que nada porque no estaba de acuerdo en muchas de las cosas que querían imponerle. su hermano menor estaba a un lado siendo el único que parecía comer plácidamente, acostumbrado al temperamento de la rubia. aún así, aunque en ese momento su mente estaba en otro lado, internamente estaba agradecida de que adrian estaba intentado ayudarle de alguna manera. "sí, él tiene que casarse, será rey ¿por qué no nos concentramos en eso?" pregunta, después dedicándole una sonrisa inocente a los mayores. 'no es posible posponerlo, tenemos un muy buen prospecto, el futuro rey de australia ya ha pedido su mano, pero también podemos comprometerte a ti, sólo estamos buscando a la indicada.' comentó su madre y la fémina sintió como su sangre se congelaba, no podía creer que realmente estuvieran hablando de eso y no era tonta, sabía exactamente que si realmente ya habían dicho que sí, no había manera de salirse de eso. "¿y el indicado para mí es el primero que se pasa por enfrente?" preguntó la rubia, la indignación siendo totalmente evidente en su tono de voz. su madre empezó a explicar que no era cualquiera, sería un rey de un país importante y grande, a lo que ella simplemente rodó los ojos, no le interesaba nada de ello. ser reina no le importaba ni en lo más mínimo, al contrario, detestaba la idea. no era tonta, sabía que más allá del título elegante, era una responsabilidad que no le deseaba a nadie, era muy pesada y parecía que no eras más que una perfecta imagen que mantener, si ser princesa le costaba, no podía ni imaginar lo horrible que le sería ser reina. "no. no seré vendida y si tengo que salirme de la familia real para ello, si tengo que abandonar mi título para mantener mi dignidad, adelante." sentenció antes de comenzar a caminar hacia la salida del comedor, pero claro que no sería tan fácil. su madre de igual manera se levantó y comenzó a alzar la voz, cosa que raramente hacía, recordándole que después de toda la diversión que ha tenido, ahora le toca la responsabilidad que venía con ello, también haciéndole saber que si ella se iba, nada más hacía que sus otros dos hermanos tuvieran el doble de responsabilidad y trabajo, preguntándole si realmente era capaz de no volver a hablar con ninguno de ellos. esto era ridículo, era injusto, era horrible, fácilmente de sus peores pesadillas. "he hablado con el hombre alrededor de dos veces en mi vida, madre. no merezco algo así." se quejó, sus ojos comenzando a cristalizarse. "como sea…no es como si mis sentimientos importaran ¿no?" preguntó, arqueando sus cejas un segundo y después volviendo a mirar la salida del comedor. "está bien, prepara todo, yo no quiero saber nada de ello, sólo dime lo que tengo que hacer." dijo, tratando de que no se notara que estaba llorando ya, dirigiéndose rápidamente hasta su habitación.
amaba estar un paso más cerca de ser rey y definitivamente no lo cambiaría por nada del mundo. desde pequeño ansiaba el día en el que pudiera ser rey de su nación, sin embargo, por supuesto que había partes del trabajo que no le encantaban. ¿una de ellas? que su prometida fuera escogida por un consejo de ministros. el italiano nunca había sido de relaciones serias y estaba consciente de que en algún punto tenía que sentar cabeza, pero había estado poniendo excusas para hacerlo, por lo que su corte de ministros en una reunión le declararon que debía de contraer nupcias con una de las opciones que habían postulado o lo saltarían en la línea de sucesión para que el trono se quedara en manos de su hermano menor, quien ya tenía una relación con otra princesa con la cual estaba dispuesto a sentar cabeza. así fue como kai terminó con eve, princesa de canadá. pero le parecía una de las personas más insoportables que había conocido, así que en cuanto vio la oportunidad de escabullirse de allí, lo hizo. en su camino hacia la salida visualizó una rubia cabellera a la cual decidió seguir sin pensarlo demasiado. tal vez aquello le traería un poco de diversión. elevó sus cejas con una sonrisa divertida ante las palabras de la contraria y ahí fue cuando supo que tomó la decisión correcta al seguirla. no necesitaba la fiesta real cuando claramente la menor de los españoles era el alma de la fiesta. "no planeaba decirle a nadie, pero me agrada tu soborno, así que decidiré tomarlo." tomó la botella entre sus manos y le dio un gran trago antes de pasársela nuevamente a la menor. "y creo que en realidad es al revés. yo tengo más razones que tú para querer huir un rato de la fiesta. ¿tú por qué querrías hacerlo? es decir, el alcohol y los bocadillos son gratis, hay música, gente agradable, regalos..." mencionó encogiéndose de hombros, genuinamente curioso de la razón por la cual la de áureos mechones decidió huir. "¿entonces? ¿te interesa compartir con el grupo?"
soltó una pequeña risa al ver al futuro rey beber de la botella antes de volver a tomarla y hacer lo mismo, terminando después por bufar ante sus palabras. "¿qué piensas que en españa no somos civilizados para tenerme feliz con algo tan básico como bocadillos y música clásica?" preguntó burlona, rodando los ojos después. había vivido entre este tipo de eventos toda su vida, para nada le agradaban, aunque si había algo que debía admitirle a los italianos, era que su comida era de sus favoritas, por lo que no se quejaba tanto cuando visitaban este país, pero al estar atada al hombre más detestable que conocía, no podía disfrutar de su estancia ahí como le gustaría. ella debería de estar en ese momento en camino a milán para ir de compras o escaparse a florencia para revivir las increíbles fiestas que no se terminaban hasta la mañana, pero estaba estancada en roma con las personas más aburridas del mundo. "porque por lo que sé, mi futuro esposo es tan encantador como tu prometida, seguramente por eso no te has podido separar de ella toda la noche." comentó con diversión, ya que por más buenos actores que fueran los de la realeza, hace mucho había aprendido a reconocer las relaciones forzadas, que realmente eran la mayoría. lastimosamente así como ella, muchos estaban obligados a casarse con personas que no les agradaban, nada más para aumentar el poder y economía de su país. "si te hace sentir mejor, al menos canadá no está en medio de la nada y no tienen arañas gigantes que pueden matarte en cualquier momento, su único pecado es ser absurdamente aburridos e irritantemente amables." agrega después, volviendo a tomar un gran trago de la botella, sabía que no podía ponerse tan ebria como quería porque tenía que volver en algún momento, pero durante su vida había construido una buena tolerancia hacia el alcohol por lo que no le preocupaba tanto. "mínimo pudiste habernos traído unos bocadillos de los que tantos hablas." agregó después, meneando la cabeza en negación, como si estuviera decepcionada de su comportamiento pero después siendo delatada por una suave risa.
a estas alturas se suponía que ya debería estar acostumbrado a este tipo de eventos, pero realmente siempre terminaba exhausto. siempre había bocadillos deliciosos y era de las pocas oportunidades que tenía para ver a sus amigos, pero si tenía que ser honesto, los eventos no eran su cosa favorita. a su parecer estaban rodeados de gente falsa que buscaba iniciar conversaciones únicamente para saciar intereses propios, pero a final de cuentas eso era parte de ser rey, ¿no? escaneó la habitación en busca de una cara conocida hasta que se encontró con la americana que siempre le había llamado la atención. no obstante, la menor siempre había estado involucrada con los rusos quitándole cualquier oportunidad al francés, por lo que sin pensarlo mucho decidió acercarse. "al contrario, gracias a ti por venir. y no me llames su majestad, por favor. sólo étienne. ¿puedo llamarte aurora? ¿o tal vez hay algún título que prefieras?" inquirió para asegurarse. sabía que ya habían pasado algunos meses desde el fallecimiento del anterior rey de rusia, el hermano de vladyslav, lo que dejaba de alguna forma a aurora libre de las obligaciones del país. no sabía si su corazón estaba disponible, pero definitivamente étienne no desaprovecharía la oportunidad para al menos conocerla.
el rey de francia de alguna manera siempre le había parecido encantador, una bocanada de aire fresco cuando lo ponías alado del tipo de persona con la que aurora tiene que frecuentemente conversar. "por favor, aurora está perfecto, siento que no escucho mi nombre hace décadas." dramatizó con gracia, absolutamente todos se referían a ella por alguno de sus títulos, hace mucho había hecho su vida aún más privada socialmente de lo que era, por lo que sus conversaciones siempre eran bastante formales. "siempre me ha gustado venir aquí, tiene de los palacios más lindos que me toca visitar." admite con una sonrisa amable. "no he visto mucho pero ya se me hace algo salido de un cuento de hadas." expresa un tanto emocionada, su difunto marido no pasaba tiempo con ella fuera de las cosas a los que era obligado, entonces cada que viajaban no podía salir, ya que decían que se vería incorrecto que estuviera sola, pero este lugar le fascinaba. su palacio en estados unidos era bonito pero no exactamente lo que ella elegiría, el de rusia tampoco, el de francia tenía un toque más romántico y fresco, no exageradamente ostentoso.
( Continuación de x – @lrenesrv )
se habían cegado por el amor que se tenían el uno al otro, pues por supuesto la monarquía no tenía compasión por los sentimientos de nadie. las reglas eran las reglas y el que se atreviera a desafiarlas sufría un precio. ¿el precio que pagaría vladyslav? sencillo, el tener que vivir una vida sin su verdadero amor. su órgano vital ya no le pertenecía, este se lo llevaría aurora con ella, pues no creía que algún día pudiera amar a alguien como lo hacía con ella. por un momento genuinamente creyó que podrían vencer todas las normas y estructuras, pero al parecer el amor no lo podía todo, al menos no para ellos. se aferró al cuerpo ajeno y acarició su cabello mientras continuaban abrazándose y fue ahí cuando cerró sus ojos con fuerza y pidió con todas sus fuerzas a quien sea que estuviera allá arriba que por favor cambiara su profecía. no deseaba nada más, sólo poder estar con aurora. "no hay nada por lo que te tengas que disculpar. they did us wrong. lo intentamos y aunque justo ahora siento que mi pecho se desgarra en dos, haría todo de la misma forma mil veces porque no me arrepiento de nada aurora." aseguró con firmeza, tomando con dulzura su rostro entre sus manos para que pudiera verlo a los ojos y esperaba que pudiese ver en ellos todo lo que sentía por ella, todo lo que significaba para él. "siempre elegiría volver a enamorarme de ti y siempre intentaría pelear por ti. sin importar los riesgos y sin importar las consecuencias." limpió con sus pulgares las lágrimas que recorrían el rostro contrario, destrozándola el verla en ese estado, pero sobre todo el saber que no podía hacer nada para cesar el dolor que sentía, pues él lo estaba sintiendo también. sentía su alma abandonar su cuerpo, sus sueños destruyéndose dejándolo desamparado y tambaleándose. sabía que una vez que abandonaran esa habitación ya no había un "nosotros", no tendrían la oportunidad de tener más aventuras juntos, de casarse, tener hijos y verlos crecer, de envejecer uno al lado del otro. ahora sólo sería vladyslav y el fantasma de lo que alguna vez tuvo con aurora. "no puedes estar pidiéndome eso, aurora. no pienso amar a alguien como te amo a ti. no puedo imaginarme un futuro con alguien más porque siempre has sido tú." silenciosas lágrimas comenzaban a caer de su lagrimal también mientras sacudía su cabeza ligeramente. su cabeza no quería hacerse la idea de que tenía que seguir adelante sin ella a su lado, a pesar de que siempre supo que existía una muy grande posibilidad de que tuviera que hacerlo. "y yo necesito que tú seas feliz. intenta querer a mi hermano, puede ser frío y distante, pero si alguien puede ganarse su corazón eres tú, prométeme que vas a intentarlo. si ya vas a estar casada, mínimo intenta enamorarte de él." pues pese a que decir esas palabras le rompían el corazón, quería que alguien la hiciera feliz. quería todo lo mejor para ella y para su vida, pues de esta manera cuando inevitablemente se la encontrara en algún evento lo tranquilizaría un poco el saber que estaba bien. "te amo hoy y siempre." murmuró y besó cortamente sus labios, una despedida que creía que ambos merecían.
se sentía como una completa tonta al creer que esto saldría bien. toda su vida había sido manejada por otros, desde que nació no hacía nada más que ser la marioneta de los demás, lo que era irónico porque todos creían que ser realeza significaba hacer lo que querías, pero no, cualquiera que llevara un título podría decirles que era más que una palabra, a la mayoría les quitaba cualquier tipo de poder sobre sus vidas, como le había tocado a ella. sabía de algunos miembros de la realeza de otros países que se habían atrevido a tener estos arrebatos de rebeldía pero ella podría asegurar que no había ni uno sólo que no haya sacrificado algo por el bien de su país, por la imagen que tenían que dar, pero en ese momento sentía que era la que más había sacrificado. aceptaba todo lo que le pedían siempre, sólo quería esto, sólo lo quería a él, era todo lo que había pedido en su vida, y fue denegado inmediatamente. en su tipo de vida no había espacio para los sueños y tuvo que aprenderlo a la mala. las palabras del ruso se sentían como más apuñaladas a su ya roto corazón, no entendía cómo había salido tan mal. ella ni siquiera llevaría la corona ¿por qué era tan necesario casarla con un rey? ¿qué no habían tomado suficiente de su vida ya? "no es justo, vlad, no lo es. nos merecemos esto, nos merecemos más." algo en ella explotó, no sabría ni por donde empezar si tuviera que describir como se sentía. estaba enojada, ira pura recorría su abatido cuerpo, podía sentir como su rostro estaba rojizo no sólo por llorar pero por lo enojaba que estaba. "y-yo les he dado todo, cada segundo de mi vida, no pueden quitarme esto también, no pueden, n-no." sentía que lo que decía no tenía sentido ya, porque por más que dijera, ya estaba hecho y no podían hacer nada al respecto. a pesar de todo, estaba de acuerdo con él, no cambiaría nada de lo poco que tuvieron, de lo poco que lograron ser. no sabía ni como continuar con su día a día después de esto, desde que regresó de su país todo su ser estaba a un paso de derrumbarse y ahora aquí, frente a él, cada defensa de su cuerpo se había revelado y se habían caído, ya no tenía nada más, sabía que después de esto, no tendrían nada más que quitarle. "no, no, si hay alguien que merece ser feliz eres tú, vlad. tienes que intentarlo, si no es por ti, hazlo por mí. eres el que tiene la oportunidad de elegir." menciona, su voz rompiéndose en aquello último, porque podía elegir a cualquiera menos a ella. sus temblorosas manos se deslizaron hasta el pecho del masculino, todavía mirándolo fijamente. quería memorizar todo de él, porque nunca volvería a tenerlo así de cerca, nunca podría tener una vida con él, estaba condenada a verlo de lejos tener una vida con alguien que debió ser ella. "no es necesario para mí amar a otro, me basta con saber que tú tendrás una buena vida. te buscarás una esposa, tendrás hijos y..." pausó, el insoportable dolor en su pecho y los sollozos haciendo que su respiración sea entrecortada. "está bien, porque te lo mereces." a pesar de que fue un beso corto, lo respondió inmediatamente, este era el adiós definitivo y aunque no estaba lista, era cuestión de tiempo para que la fueran a buscar y esto terminaría peor. "te amo, por favor, nunca lo olvides. te amo demasiado y lo haré toda mi vida." aseguró mirándole a los ojos, atreviéndose a volver a darle un beso en los labios, esta vez un poco más largo, nada más para después separarse por completo. "aunque no puedas ser mío, vladyslav, te juro que siempre seré tuya." musitó con un tono de dolor puro. no podía seguir ahí, por lo que le dedicó una última sonrisa antes de caminar, pasándolo y saliendo por la puerta. para ella esto era todo, todo lo que había sido forzada a hacer y dejar antes no era nada, esta era la pérdida de su vida.
‘ ¿Quieres que te sorprenda? ’ ( @lrenesrv )
“no tenías que prepararme nada.” aseguró pero si sonrisa delataba lo emocionada que se encontraba por las palabras de su pareja. “a ver, sorpréndeme.” aceptó, cerrando los ojos y aparte tapándolos con sus propias manos, era el primer cumpleaños que pasaba con ella por lo que no podía esperar a ver qué era lo que había hecho.
‘ Si te soy honesta… No te soporto. ’ ( @lrenesrv )
“y eso me importa… ¿por qué?” pregunta un poco confundida después de rodar los ojos. nunca se habían llevado bien pero trabajo es trabajo y no permitiría fallar solamente por los sentimientos personales de la castaña, que para ser sinceros, no le importaba. “mantén la boca cerrada a menos que sea algo de nuestro proyecto, te aseguro que tu presencia tampoco es bienvenida alrededor mío.”
“ aim for the heart. shoot to kill. ” ( @lrenesrv )
“eso es lo que hacemos, matar corazones es nuestra especialidad.” respondió la coreana mientras que una sonrisa decoraba su rostro, su mirada permaneciendo un poco más de lo normal en los ojos ajenos. “tenemos toda una reputación por ello y aún así siguen cayendo.” se burla sin preocupación alguna. "¿ya tienes alguna víctima en mente?" preguntó, curiosa y preparando su mente para los celos que probablemente le seguirían.
‘ ¡Nunca estuve enamorada de ti! Ahora, déjame en paz. ’ ( @lrenesrv )
“palabras fuertes, seguramente todos esos ‘te amo’ entonces salieron por obra de una enfermedad mental entonces.” respondió la castaña rodando los ojos, después tomándose la libertad de acercarse a ella, inclinándose para que sus rostros quedaran cerca. “deberías checarte con un doctor, no queremos que vuelvas a hacerle falsas promesas a nadie más ¿no?”
‘ El amor está en el aire. ’ ( @lrenesrv )
“no en este espacio, búscalo en otro lado.” expresó la coreana antes de voltearse a seguir trabajando en su proyecto. “deja de coquetear y ponte a trabajar, te recuerdo que sólo estamos aquí para esto.” menciona con firmeza, rezando por que el masculino no notara el ligero rosado apareciendo en sus mejillas.
‘ Sólo quédate un poquito más, por favor. ’ ( @lrenesrv )
“¿para qué? tienes a tu pareja, llámale a él.” expresó claramente molesta. de alguna manera siempre terminaba corriendo a ella cuando le llamaba, pero tenía que parar. “tienes que dejar de buscarme, alice. tu novio debería ser a quien busques, no a mí.”
‘ Puedes esconderte aquí conmigo, si quieres… ’ ( @lrenesrv )
sonrió levemente al escucharle, al desesperadamente estar buscando un lugar para esconderse y todos haciendo lo mismo, imaginó que nadie querría compartir su espacio. “gracias.” musitó mientras que entraba al lugar y tomaba asiento alado del masculino. “no podemos quedarnos aquí por mucho, deberíamos pensar en cómo huir.”
‘ Las cosas más importantes son las que más cuestan trabajo decir. ’ ( @lrenesrv )
las palabras ajenas no hacían más que decepcionar a este punto. hace mucho ya habían dejado atrás esa etapa donde no saber lo que quieres es adorable, ella estaba en edad de casarse e iniciar su vida, no podía aceptar más juegos. “no puedo esperarte ya, tengo propuestas, pero he estado retrasándolo todo por ti… has tenido mucho tiempo, tu decisión la tienes que tomar hoy.”
‘ Necesito que te quedes aquí, ¿de acuerdo? Yo voy a arreglar esto. ’ ( @lrenesrv )
frunció el ceño en cuanto escuchó al masculino decir eso, tomándole del brazo antes de que pudiera alejarse más. “no, deja de pensar que no puedo cuidar de mí misma… no necesito que arregles mis problemas.” le miró fijamente a los ojos. no podía seguir huyendo, y para ser honestos, ella tenía que aprender a lidiar con las consecuencias de sus acciones y dejar de tenerle miedo al mundo, por más agradecida que estaba de que tuviera a alguien que estuviera dispuesto a defenderla.
‘ ¡No es lo que piensas! ’ ( @lrenesrv )
la pelinegra se había quedado helada por lo que sentía que había sido una eternidad pero después se sacó a sí misma del trance. “tienes alrededor de treinta segundos para explicarte o puedes irte olvidando de mí para el resto de tu vida.” amenazó, cruzándose de brazos y haciendo lo mejor que podido para no quebrarse en ese momento.