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@luzenelatico
Entrando el ático
Mi primera vez entrando en mi ático, mi nombre todavía era Lucy. Mi hermana Phoebe y yo estábamos escondidas por no querer cavar la nieve, nuestra carga por ser las únicas de los cinco chicos que podrían levantar una pala en esa época. Supongo que era circa 2011 por que se que es cuando encontré mi primer artefacto: un librito lavanda titulado “Welcome to the world” con un cordero dormido en su frente. Era como un diario que mi mamá escribió sobre mis primeros dos años de vida. Este libro, que tenía cada marca posible de inocencia, era una espina en la carne de mi hermana. Para ella era la prueba concluyente que mis padres me amaban mas. En mi opinión, no hay un hijo favorecido, o si hay, estaba muy bien escondido porque nunca lo sentí. Muchas veces durante mi niñez hicimos la pregunta a mi mamá quién era su preferido, y siempre contesto con la misma respuesta:“I hate you all equally” Pienso que este libro es el resultado de ser la primera, no la favorecida.
On Lucy’s Birth- It was about 7pm on my Birthday, October 10th, a Sunday, and I was fielding calls from friends (i.e.- Jon Simon, Felicia Henderson) when my water broke. I was downstairs, on the basement couch, and I was complaining bitterly that no one had made a big deal out of my birthday. We had just moved to Maplewood a month and a half ago, my Bobe Sara was staying with us, and Ari had been working very hard. (Bobe Sara hadn’t actually seen Ari until her 3rd day staying with us) Ari and I decided that it probably wasn’t my water and that we should just go to sleep. In the morning, Columbus Day, I offered to drive Ari into Manhattan as he needed to do a couple things at the office. I dropped him off, found parking and went up to my office with Bobe Sara, who was very embarrassed to be coming to my office wearing shorts. I did some work and called Ana, who promptly invited us over for tea. Again, Bobe Sara was very embarrassed about her shorts. We had something to drink and some delicious cookies, and Ari called to say he would be on his way shortly. At this time, I decided I really should call the doctor about the fact that my water had, in fact, broken. Victoria, his receptionist and nurse put me through to him and he said that I needed to be checked out either by the attending physician at New York-Cornell or by him at his Queens office. I opted to be seen by my doctor, not realizing this would mean that I would soon be admitted at NYHQ! I decided that to keep everyone from panicking, should this be a false alarm
Lucy loves the bath! She has loved every bath since the 2nd one she had- she actually cries when you take her out.
Pasaportes nulos
Lucy went through an ugly period at about 6 weeks, complete with baby acne. Fortunately, it soon passed and she was beautiful for her first trip to Florida at 2 months.
Today is Ari’s birthday and, as Lucy would tell you, Tu B’Shvat. We just came back from 5 weeks in Florida (Lucy, Phoebe+me- Ari came down for 1 week ) where Lucy had a ball with Bobe Pichi + Zeide Moto. She took swimming lessons, looked for shells on the beach, went to Disney World and hung out with much older friends at yoga class (i.e.- Emma 12 and Melanie 10). Lucy’s vocabulary has skyrocketed- she informed one night that “I’m big- I drink soda with my friends.” When I asked her when she does this, as I am always with her, she replied “sometimes.”
Luz en el ático
Mi nombre es Luz y en mi casa hay un ático. Iba a supuestamente ser la oficina de mi mamá, pero se llenó de decoraciones de cumpleaños pasados, alfombras gastadas, casetes, VHS, volúmenes de la facultad de derecho, arte de una feria folclórica que mi papá nunca colgó, balizas rotas, ropa infantil, y fotos: fotos de cada performance de mi hermana menor, fotos de parques de diversiones en carpetas de cartón, fotos de los disfraces de los chicos de mi jardín, fotos de graduaciones de Universidad, y los álbumes, álbumes de fotos con comentarios editoriales de mi papá, álbumes de la Unión Soviética, álbumes de ex-fiancés, álbumes casi vacíos. Mientras los primeros pisos se llenaron con las vidas de los siete habitantes, un archivo se acumuló como un subconsciente físico en la frente de mi casa.
El archivo encontrado en el ático, armarios, y rincones de cada casa, es la manifestación de las costumbres, cuentos, canciones, poemas, peculiaridades, recetas, rasgos, regalos, ropa, reliquias, y reuniones que compartimos. Es un archivo creado inconscientemente con una organización orgánica, su fondo formado por familia. Cada conocido con una cámara, primo con pluma, y abuela con una aguja es un historiador de este archivo.
El ático es el espacio que habita el archivo familiar, un sitio que contiene un palimpsesto accidental de memoria; es parte de la casa, pero nadie se atreve a reconocerlo. El ático figurativo es cualquier sitio donde hay una acumulación de vidas vividas; puede ser un ático literal, una casa, un grupo en WhatsApp, o una Ciudad. Prender la luz en este ático, entonces, es el proceso de autodescubrimiento a través de averiguaciones en el espacio del archivo familiar. Prender la luz en el ático cumple simultáneamente iluminar el archivo literalmente y encender el pensamiento crítico sobre la familia figurativamente. El autodescubrimiento desde el archivo personal es una mirada afuera desde adentro, el adentro desde afuera, es lo desconocido de lo familiar y lo familiar de lo desconocido.
En cada ático, independiente de su tamaño o contenido, sólo se encuentran fragmentos familiares, un archivo amplio, pero sumamente incompleto. El archivo es solo lo que una familia quiere o puede ofrecer, lo que no se tira, lo guardado y lo no quitado. Lo que se perdió, por razones físicas o políticas, queda afuera del archivo. Mi familia en particular, por ser inmigrantes para las pasadas tres generaciones tiene pocas reliquias, solo algunos collares y fotos me quedan de mis bisabuelos. El archivo familiar es todavía más incompleto, gobernado por la política personal y privada. Muchas veces a lo largo de esta investigación, mi mama me ha prohibido ver unas cosas, mi abuelo no me ha contado lo que sabe sobre un artefacto, y mi papa trato de tirar fonds enteros para limpiar el ático antes de thanksgiving. El proceso archivístico me demostró la tensión que es la autoconciencia familiar. Supongo que si cualquier otro miembro de mi familia hubiera entrado el ático primero este proyecto sería completamente diferente.
Al prender la luz en el ático, estoy explorando el espacio del archivo, incluyendo sus límites. Donde hay luz hay sombra, cosas que no se pueden saber. Mi archivo familiar existe en idiomas que no puedo leer, palabras que se han perdido sus significados, antepasados que solo existen en las memorias infantiles de los familiares más viejos. Las sombras, las dudas, lo borroso y oscuro del archivo familiar, es parte del ático tanto como la luz. Aquí es donde viene otro tipo de luz, otro tipo de memoria, de ficción, literaria y personal, tratando de entender las penumbras de las penumbras, explorando lo que no sabe como parte de la familia. Las reliquias personales son un punto de partida para entrar en la narrativa personal, la teoría y la ficción son las herramientas que ayudan a vagar por sus significado posible.