BLOG, ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA.
Filosofía y teología
Se habla de «filosofía» y «teología» en su sentido más general, pues sólo considerando la filosofía y la teología en general se puede llegar a una cierta clarificación. Toda reflexión sobre el conocimiento que el hombre tiene en virtud de su fe en la revelación de Dios, puede ser denominada teología.
Fe y fundamento racional
Se pueden distinguir tres etapas en el problema de la relación entre razón y fe: la primera, de poca maduración filosófica, corresponde a las teorías de los primeros escritores eclesiásticos; la segunda está representada por S. Agustín y Sto. Tomás de Aquino, que abordan la cuestión con más profundidad y precisión; y la última conoce la crisis de esta relación en Guillermo de Okham. El orden de conocimiento natural procede de la razón humana, da lugar a la filosofía y tiene carácter demostrativo; el orden sobrenatural procede de la revelación y de la fe y es un conocimiento oscuro; algunas de sus verdades están al alcance de la razón, y otras la exceden.
San Agustín
La filosofía fue para San Agustín el amor y esfuerzo del alma entera hacia la sabiduría y hacia la verdad. La verdad era para San Agustín el ideal supremo al que se entregó con pasión. Desde el punto de vista filosófico, el hecho determinante de su vida fue su encuentro con el neoplatonismo y, más específicamente, con Plotino. Fue a través de este filósofo como descubrió la posibilidad de conjugar su apetito de conocimiento racional con una creciente fe religiosa. Para Agustín no hay rivalidad entre fe y razón, pues la razón lleva al humano siempre a la fe. Una vez que la tiene, la razón debe usarse para profundizar en la fe. Es así como debemos entender la sentencia agustiniana «entiende para creer, cree para entender». Por lo tanto, razón y fe se complementan.
El mundo
Si hay un área en el estudio del universo que realmente me ha dejado cautivada, son los elementos históricos que nos han llevado hasta donde estamos ahora mismo. Al aprender acerca de la historia de la ciencia, muchos se sorprenden al descubrir que el primer «título» para los científicos era en realidad filósofos naturales. Uno de los más famosos filósofos naturales fue Platón cuya escritura incluye el diálogo de Timeo, que estaba destinado a explicar el universo en el contexto de la naturaleza, las propiedades y la creación.
El hombre
Para los presocráticos, el hombre en su aspecto subjetivo es el sujeto cognoscente, voluntario o moral y en su aspecto objetivo una porción del cosmos. Para Aristóteles el hombre es un animal político, un animal que habla. Para Rabelais, el hombre es un ser que ríe, para Descartes un ser que piensa, para Kant, un ser que juzga, para Marx, un ser que trabaja y para Bergson, un ser que crea.
Dios
¿Creo yo en la existencia de Dios? Caray. Pero veamos, la existencia de Dios. Para los más fervientes cristianos, judíos y musulmanes no hay duda: Dios Todopoderoso está en todos lados, siempre juzgando las acciones y los pensamientos de los seres humanos en la Tierra, porque de eso depende su acceso a las puertas del paraíso eterno; hay que dedicar la vida al cultivo de las virtudes, amar al prójimo y tener fe en la divina providencia, entre otros actos de bienaventuranza. Pero el resto de la gente mira a su alrededor, le echa un vistazo a las noticias o consulta un libro de historia y se pregunta a sí misma: ¿Dónde está la providencia divina en un mundo saturado de asesinatos, violaciones, pandemias, hambrunas y guerras? No parece que esté muy presente la mano de Dios cuando leo notas sobre curas pederastas o tortura de menores. Si en efecto hay un Dios que mira sobre nosotros, nadie lo podría culpar de abandonar hace mucho esta labor después de atestiguar tantas atrocidades cometidas por los hombres. Dios está más bien en los detalles, como tal vez dijo o no Flaubert, o mejor dicho, Dios está en las leyes de la Naturaleza. Dios es la gravedad que jala un cuerpo hacia el centro de un planeta; Dios está en la fotosíntesis de las plantas que convierten el dióxido de carbono en oxígeno; Dios está en los instintos de un león que le dictan que debe comer de la carne de otros animales para sobrevivir. En mi vida personal ha estado Dios, por lo que para mi, si existe.
Mishelle Alejandra Portillo Castellón. 202247312.




















