La respuesta del silencio.
Una tarde fría, en las que uno espera que los últimos rayos del son hagan el trabajo que no hicieron en todo el día, un electricista se lamenta no haber asistido antes a una visita que tenia en mente.
Al llegar no le permitió el ingreso un bombero, indicándole que una persona había muerto. Sorprendido insistió en que por la mañana había tenido una llamada perdida de esa persona y quería saber que le sucedió; "al parecer estaba sobre una pila de cajas escudriñando unos cables para colgar una lampara en el techo y cayó".
Una vez retiraron el cuerpo, el electricista quiso entrar a revisar el problema en el techo; pasados unos minutos se escucha un grito tras el cual entra corriendo el bombero para ver que sucedía. Al revisar la habitación el bombero observa al electricista llorando a un lado de una escalera y le pregunta "¿por qué llora?".
A lo responden entre sollozos: "por la mañana vi que me llamaban, pero desayunaba y como muchas veces esa llamada demoraba demasiado decidí no atender.
La persona no espero mi respuesta pues la nostalgia la abrigo y por eso deseaba colgar una lampara para niño; esa persona es quien me crió y solo quería callar su soledad un momento"








