Agosto 3, 2023.
Querido Homar:
Quería despedirme de ti de la única forma que se hacerlo, y aunque he escrito esta carta infinidad de veces en mi mente nunca me resulto tan difícil escribirte una, la vida desde que no estas se ha puesto rara, un día tomas tizanas en un auto y al otro no te reconoces en el espejo.
Quería contarte la historia desde mis ojos de este tiempo a tu lado, quería implorarte que no partieras, quería verme en tus ojos el resto de mi vida, pero bueno, nada de eso paso, y aunque entiendo bien los motivos y razones de la distancia, no entiendo como se encuentra el amor y se tiene que dejar ir. ¿Amor se llama el juego no? Y soy pésima jugándolo te lo dije más de una vez.
Y si, aunque es una despedida, no quiero que sea triste… aunque realmente se que lo es, ¡puras contradicciones he!
Hoy vi una foto y te recordé… muertos de cansancio tirados en la cama, me abrazabas y tallabas mi espalda, recuerdo perfecto como olías, lo cálido de tu pecho, lo suave de tus dedos, tu voz hablándome de cosas que perfectamente podíamos lograr, me sentía tan plena que en algún punto dejé de tener miedo de que terminara, y le creí al corazón cuando dijo -aquí vas a quedarte para siempre- es muy bueno mintiendo no habrá más mañanas con el café en la cama, al menos no en la misma cama.
No me arrepiento de nada de verdad, cada día valió la pena, no hubo día sin risa, ni capitulo sin aprendizaje, no tengo más que agradecerte, aprendí tanto de ti y de mi en este tiempo que creo que me siento preparada para continuar, aunque no estés aquí, porque me enseñaste a ver la vida con otros ojos, no tengo queja alguna de nada de lo que vivimos, no sabes cuanto llevo de ti en mi ahora mismo.
Siempre voy a echarte de menos, aunque te olvide sé que en algún punto algo hará que regrese tu recuerdo a mi y me haga sonreír, eres un hombre increíble y te mereces lo mejor de todo el mundo, de verdad lo mereces.
He visto tantos post, leído tantas historias estos días, y escuchado tantas canciones en las que mis lagrimitas corren, duele que no estés, y se que es parte de decir adiós pero es necesario hacerlo porque solo así se sana, pero solo hay días en las que quiero volver a abrir los ojos a media noche y verte tumbado a mi lado y acércame a tu espalda para aferrarme a todo el amor que te tengo.
¿Cómo terminas con amor, la mejor historia de tu vida?, jajaja, que bueno estuvo el portazo en la cara, “amar en libertad” ¡no me digas!, quisiera decirte, -nadie va a amarte como yo- desesperada y berreando, -ojalá que te valla super mal y te la pases horrible-, porque el ser humano necesita su catarsis, ¿pero como haces catarsis del amor?, del que se va sin dejarte roto, ¿Cómo continuas?, tengo mas preguntas en mi mente que reproches, y más amor en las bolsas que nada que exista ahora en mi ser. Te vuelves víctima de tu predica, y no tienes como gritar….. hey!! no te vayas quédate conmigo…. Solo un mes más… en lo que me acostumbro a estar sin ti solo una vez mas…
Es duro enfrentarte a decir…. -Te amo libre- y luego tener que dejar volar lo que amas, es duro encontrar la explicación por la cual no vuelves y saber que no puedo pelear, que no debo pelear, porque decidí amarte libre y hay que honrar el pacto, sabiendo que es justo por eso por lo que te quedabas, pero dan tantas ganas de aferrarse a tu pierna y llorar e implorar…. Quédate! Por favor quédate! Pero también sabemos que ninguno lo hará, y no por ego o por orgullo, sino porque así decidimos desde el principio… dejar ir.
Me regalaste la historia de amor mas bella de la vida… gracias por el desenlace menos tortuoso de la misma, gracias por quedarte aun cuando tu cerebro decía corre, y por estar hasta ahora… yo por lo mientras me quedo con las madrugadas, las anécdotas, los días lluviosos, las risas, los enojos, los besos, las caricias y la mejor etapa de mi existencia.
Desde aquí continuare yo misma haciendo la vida increíble, y soñando tanto como pueda, logrando todo lo que deseo hacer, espero que si nos encontramos después puedas sentirte orgulloso.
Voy amarte el resto de mi vida, aunque de otras formas, y voy a recordarte con amor cada vez.
Vicky


















