Fué
El suelo esta frío, el borde de la ventana extraña tu tacto. Mi mirada perdida te busca entre los autos. Me siento tan pequeña desde tu partida, minúscula como una gota, poco notada y como si mi alrededor notara que soy una fracasada.
Cuando te fuiste en abril, te extrañé hasta agosto y te lloré en verano... Cambiando los patrones de la tristeza, de la melancolía y los días tristes. Me volví más blanca, más transparente, más serena y más trozada.
Cuando dejaste de mirarme dejé de comer y leer, deje de percibir la música y los colores para volverme melancólica. Es que tu realmente no sabes lo que se siente el abandono, el evaporarse y desangrarse, no sabes el sentimiento de ausencia que tuve dentro de nuestra casa, viviendo de recuerdos y fotos, de textos anteriores y de libros de amor, donde el protagonista fuiste tú.
Podría escribir la historia de nuestro corto amor, de como el tiempo y el reloj no jugaron a nuestro favor, escribiría una poesía tan triste que mataría en agonía a todo aquel que lo lea, porque así me quitaste la vida.










