No sé muy bien cómo plantear la pregunta. Quería saber si tú sabes algo del erotismo que hay entorno al pelo. El como es una parte casi siempre visible del cuerpo y, sin embargo, es una parte muy sensual del mismo, hasta el punto de que tocar o acariciar el cabello de otra persona sea un acto muy íntimo, algo que se guarda para la privacidad.
Agradecer de antemano tu tiempo…
Es una pregunta difusa, pero tampoco es que yo haya estudiado especialmente el asunto. Como decía a los posts sobre el tocar sensual o 'el toque', bien hecho el contacto todo el cuerpo es zona erógena. Que lástima haber tenido que borrar casi todos esos posts para intentar dar buena imagen cuando apelaba que me quitaran el marcado para adultos...
Que te puedas acordar de ello y recurrir a alguien para obtener data, demuestra el horrible sesgo bajo el que vivimos donde la erótica en productos culturales se confunde con la real para los pocos experimentados y con todo lo real. Y como la mayoritaria es audiovisual en cultura audiovisual que estamos, si algo no se explota comercialmente en el cine para adultos, parece que no existe o, aún peor, que somos raras o raros por sernos importante.
Como ya escribí una vez, el olor y el tacto son sentidos que a duras penas puede lo literario reproducir en descripción, pero una peli o clip de video le es imposible, de esa forma es mutilado nuestro cosmos sensual o al menos sus posibilidades.
Lo que cuentas del pelo es así, y es general. La caricia es importante en intimidad y puede ser indispensable en la cama, pero en la erótica que nos dan en ese formato, tiene como mucho tres usos en los que ninguno es el que te refieres:
1-Autotoque para narrar mood/personalidad: la actriz se toca el pelo o aparta (no me refiero a cuando aparta para que se observe que toma en la boca) para indicar que es coqueta o está en mood de celo antes de empezar acción. 2-El pelo es apartado por ella con manos o agitando la cabeza y el despeinado previo, como el maquillaje corrido, sirve para resalta la locura y/o intensidad del ayuntamiento carnal. Y 3, variantes del pelo tocado por el otro pero para marcar poder, posesión, intensidad y/o dominación. Muy sexy eso, pero tampoco es lo que mencionas: afecto, dar placer suave, compartir, intimidad. En el cine para adultos hacen como atletas cosas que hacemos en la intimidad, sí. PERO no hay intimidad, es como un baile sin química. No saben, no quieren o no rentan el mostrar más facetas de lo que hace a dos personas acostarse y como eso crea algo entre las partes. No digo amor necesariamente, es que la intimidad y la complicidad quedan tan fuera como el olor, los silencios o las miradas.
Piensa en esto ¿Cuánto has visto hacer manitas en estos productos? Y sin embargo, cogerse de la mano, o explorarse las manos suavemente, sin planearlo, sentados en un velador ante un café es un mundo o mundos interiores explorándose. Estas pobrezas son las que hacen que aún se sostenga la literatura sensual, y que las más de las veces sea literatura romántica que no por ser muy cliché y/o sucia siendo excusa todo, deja de contarnos de ellos como personas teniendo trasfondo, para que nos importen los avances, giros y percances del ayuntamiento que nos van a contar.
Si habláramos de deporte, el audiovisual para adultos serían clips donde se marcan puntos para el equipo desprovistos de nada más. Gloriosos de ver, por ver a talentos físicos entrenados hacer proezas (Grey les decía atletas y tiene razón) pero solo eso, y nos verían mal por pedir algo más a mostrar partidos; diciendo que somos tontas porque todo el mundo sabe qué es una canasta o portería y los pases o las maniobras hasta el tanto no interesan y aguan ver esos videos, pero no: el partido es algo más que eso, los orgasmos van con intimidad y aproximación, y las peripecias bien jugadas gasta ese gol son importantes, vitales para que nos emocionemos con el partido! Pero no se construye desde esa sabiduría y el video deja fuera o apartados a los demás sentidos que no son la vista ni el oído. Saludos!
The Disappearance of Texture: Why Design Forgot Hands
We live in a world that has become smooth. Smartphone screens, laptop surfaces, glass tables, polished door handles – everything designed to leave no traces. No fingerprints, no wear, no visible interaction. Modern design has systematically eliminated texture, in the name of purity, minimalism, supposed elegance. What has been lost in this process, most people only notice when they touch something different. It’s a simple observation, but it strikes at the core of a larger question: What happens when design is made only for the eyes, no longer for the hands?