Heart of Darkness. Part of the aesthetic investigation “Invisibilization Cartographies” with multimedia, text, public intervention and gallery instalation. Gif. CC By Marcos Gibran Mena 2015
Over. Cartographies of Invisibilization. Multimedia/Multidiscipline visual poem. Part of the aesthetic investigation “Invisibilization cartographies” Gif. CC By Marcos Gibran Mena 2015
I. El mito de Prometeo (text, part of the aesthetic investigation “Invisibilization Cartographies”.
Las periferias se odiaron a sí mismas. Esa fue la victoria del Imperio.
El odio contra SÍ es el revés del deseo de Él. Ésta fue siempre la fantasía del Imperio: que nada esté fuera de su alcance, que su negación misma sea parte de sí y que su negación misma lo ame siempre.
Para lograrlo, el Imperio fantaseó el mito de Prometeo como parodia de sus periferias.
Prometeo quiso ser god-like. Aunque le estaba permitido sólo a él, erró al compartir riqueza con los otros, otros que encima no son dioses.
Como retribución por su búsqueda de la inmortalidad colectiva, se transformó en dolor inmortal individual.
Periferias, márgenes: mientras gravitan en torno al amo, están condenadas a la miseria prometeica: ser los proveedores famélicos que alimenten los buitres provenientes de Lo Alto.
II. Tántalo o Variación sobre Prometeo.
Tántalo fue invitado a la cena de los dioses. Compartió sus néctares con los llamados hombres. Error.
Las periferias que alaban a los dioses son habitantes del mismo lago que condena a Tántalo. Son saciedad y hartura para otros. Son hambre y sed para sí mismos.
III. La tentación
El dios y los dioses-centro invitan a todos a ser el Prometeo primero, el que accede a la riqueza para sí pero no los “traiciona” compartiéndola con otros.
Esta fantasía prometeica es el mito de la permeabilidad social: "cualquiera puede ser el dios-centro". Cualquiera, pero no todos al mismo tiempo.
Para acceder al centro, la periferia debe ser pulverizada. Un camello sólo puede pasar por el ojo de cualquier aguja. Uno siempre, jamás dos.
La periferia es proyectada como la eterna miseria y el centro como la eterna riqueza. El requisito para que la periferia entre al centro es dejar atrás la periferia.
IV. "Centro”, “periferia”.
La fantasía del Imperio es extrapolación del Ego.
Para el Ego, toda experiencia es bidimensional: hic et nunc. Cualquier vivencia se vive en el aquí o allá (espacio), en el ahora o en ese entonces (tiempo).
El centro es el aquí del Ego, y el Ego es el Imperio.
El centro es lo que el Ego vive como cercano, lo que está bajo su control. El centro es la espacialización del control. Las periferias son lo que está fuera de control, lo que aún escapa al central esfuerzo de control.
El control de los modos en que se viven los espacios es el control de la mitad del poder de la vivencia.
La otra mitad es la temporalización del control, la manifestación del control del tiempo de unos por los otros.
Los flujos de las energías sociales, se recubren de esta vivencia fundamental del EGO en el espacio. Se inventa la fantasía del "centro" y "las periferias".
V. Gravedad
En las urbes, los espacios son canales de transmisión de energías. Hay quienes creen –y, sobre todo, quieren hacer creer– que libremente “voluntades individuales”, los portadores de las energías, deciden entregarlas a cambio de bienes y servicios.
Las energías de las periferias son, en realidad, extraídas.
En los sistemas de transporte colectivo globales, cuya construcción retóricamente se proyecta "para el servicio y la atención" de las periferias, su energía migra todos los días a los centros de dominación urbanos.
Allí los cuerpos que la acarrean la dejan para el florecimiento de bancos, comercios e inmobiliarias. Su energía los riega, ellos se alimentan insaciables de ella.
Los cuerpos que acarrearon energía para el florecimiento del centro no caben en el centro. Son devueltos luego a las periferias como cascarones vacíos.
Todos los días.
Hoy las periferias se mueven las más de las veces centrípetamente. Su energía es acarreada hacia centros en torno de los que gravitan.
Este control del centro sobre las periferias es una fuerza invisible, cierta gravedad.
Se manifiesta espacialmente.
Todos los días.
VI. El deseo es gravedad
Para ejercer control, el centro necesita desplazarse incorpóreamente a las periferias. El mayor y más efectivo desplazamiento es la (neo)colonización inmaterial.
A través de ella el opresor vive entre nosotros, en los márgenes y las periferias, y también dentro de nosotros, a través de la internalización de lo normativo, lo que “debemos ser”: lo que ellos creen ser.
La mayor fuerza de la gravedad del dominio se adquiere a través de la colonización del deseo.
Las periferias se convencieron de que deben dejar de ser periferias. Su aspiración es transformarse, a como dé lugar y con cualquier medio posible, en el centro de dominio.
La vida debe ser la permanencia en el centro o la migración al centro.
Los centros de dominación son frecuentemente llamados "polos de desarrollo".
Son móviles y concéntricos. Las periferias tienen sus centros de dominación, y a la vez orbitan como totalidad en torno a mayores centros de dominación.
A veces, la fuerza de su gravedad lleva los cuerpos y la energía al norte global. A veces la gravedad del norte global se instala controlando el sur global.
Su poder gravitatorio está en casi todos los centros urbanizados del mundo.
VII. Identidades centrales
Los centros de dominación a veces son antropomórficos. En los siglos recientes privilegiaron manifestarse a través del humano "varón", el humano "blanco" o el humano con poder de "compra".
Los humanos varones, los humanos blancos y el poder de compra no existen por sí mismos. Son un conjunto de características o valores que funcionan para distinguir a los dominantes de los dominados. Lo blanco y lo rico, especialmente, son altamente contextuales, elusivos y móviles. El poder de dominación históricamente ha tomado y tomará los más disímiles rostros.
El poder de dominación quiere que lo viril, lo blanco y el dominio de la compra, así como sus contrapartes, lo "femenino" y lo "negro" (o bárbaro, o extranjero) sean "esencias" o "naturalezas" humanas, es decir, lo que mueve todo, lo real.
VIII.Cartografías de la Invisibilización
No es suficiente con que las periferias alimenten al centro con su energía. Deben desear hacerlo. Deben gozarlo.
Para hacerse del deseo tantálico de los hombres, los centros de dominación embellecen su suplicio. Para ello se requieren sistemas de representación.
Artes y educación embellecen el suplicio para enfatizar la inmortalidad de las divinidades.
Entre otros, los centros de dominación crearon las cartografías. Las cartografías nunca fueron inocentes.
Proponen como deseables identidades que han fundado su poder en el genocidio.
Históricamente, las cartografías han puesto al centro geográfico las identidades coloniales.
La neocolonización ha tomado casi todos los espacios y posibilidades de representación estética de su dominación económica y social.
Casi.
MarcosGe
Este ensayo es parte de la investigación cartográfica y del trabajo de intervención Cartografías de la Invisibilización, desarrollado en 2015-2016, y cuyo objetivo es la comprensión de dinámicas de centralización y marginación transversales a varios modos históricos de dominación, a partir de mapas de la corporación multinacional Uber.
The topic is the visibilization of the Uber 100 maps publishing as a matrix of inequality and neocolonial domination, encarnated in a transnational corporation like Uber.









