Hoy te extrañé...
Hoy te extrañé más de lo acostumbrado. Extrañar escucharte mientras te cuento algo que sé que no tiene mucha importancia, pero que para mí deja de pesar en el momento en que oigo tu voz diciéndome: “Ay, hija, pero si la gente solo hablar es, no le pongas razón y seguí haciendo un buen trabajo”.
Sé que eso dirías, pero no tenerte frente a mí, no escucharlo de ti, me parte el corazón. No es lo mismo escucharlo de los demás, porque a ellos no les importa como te importaría a ti. Me haces mucha falta. Quiero hablar contigo para calmar mi mente y mi corazón










