lo sabe, sabe que cabeza femenina vale millones, por más que ella lo diga como una broma. es consciente que choque de mundos es más que dispar, se preguntaba si quizás era eso algo que le gustaba a margarita, y por eso también se había metido con gigi. no que su amiga no tuviese nada para ofrecer, pero la coincidencia le resultaba hasta divertida. pero se olvida de todo eso, también de conversación previa, o de lejanía que intentaba imponer la fémina entre ambas. pero la entendía, porque ella tampoco sabía qué hacer. sí, los sentimientos por king existían, pero eso era lo único certero, no sabía si había reciprocidad; e incluso si la había, y si cual cuento de hadas se lo confesaban, ¿serían capaces de tener una relación? deja de pensar en el momento en que margarita toma su mano, mirada abandona el atardecer para viajar a facciones contrarias, suave sonrisa se hace presente y dígitos presionan con suavidad extremidad. “¿terminaste conmigo, verdad?” pregunta si aventura entre ambas se terminó, porque así lo presiente. como si margarita quisiera seguir adelante, mirar hacia otro lado, explorar otros horizontes, justo como el que tenían enfrente. cuando lo pregunta no reprocha, tono no suena molesto, sino más bien es suave, pequeña y desganada sonrisa asoma en comisuras. es por eso que desvía mirada por un instante, la lleva hacia sus propios pies. sensación rara se asienta en su estómago, porque parte de ella no quiere dejar ir su mano. “deberías dejarlo” menciona, más bien murmura. mordisquea propio labio inferior antes de volver a mirarla, moviéndose un poco sobre la banca, acercándose hacia ella. “ —a mattia, digo.” aunque sabía que no era necesaria aclaración. “sé que te funciona, pero eres una de las mujeres con más carácter y determinación que conozco. puedes conseguir todo lo que quieras por tus propios medios, margarita. no necesitas un hombre a tu lado, menos uno al que no quieres.” sabe que no es su lugar opinar al respecto, pero lo hace. aún así, habla con un tono que podría caracterizarse como dulce, incluso. opinión que tenía al respecto de mattia no significaba nada en ese momento. “eres más y mejor de lo que aparentas ser, y lo sabes. sé que tu familia es importante para ti, y lo entiendo, créeme —pero tú deberías ser más importante. eres más importante.” es consciente de que quizás cruzó una línea, pero sintió la necesidad de expresarlo, quizás porque pensaba que ese era el final de vínculo, quizás porque realmente le tenía cariño a la fémina y quería verla feliz. quizás, era un poco de todo.
“Tampoco tenemos que ser tan drásticas.” Pero sí, es lo que hace, termina de alzar el muro entre las dos, ya tomó esa decisión que tanto le aterraba. Puede que no tenga absolutamente nada en común con su familia. No es una mafiosa y sí puede querer a las personas más que a los billetes. Sin embargo, hay algo en lo que coincide con ellos: su orgullo, el de los Castelo es realmente grande, no hay duda. Antes de tener que perderla prefiere renunciar a la partida. No tiene idea de si será feliz con King o no, pero eso ya no será su problema, no tendrá que preocuparse por el futuro. Eso tampoco quiere decir que quiera cortarle de raíz, no se trata de un adiós despechado ni mucho menos, simplemente marca una lejanía que debe estar entre ellas. “Podemos seguir viéndonos y... hablando, creo que confiamos la una en la otra y eso no es algo que se dé con facilidad.” Siempre ha sido la primera que ha escogido para ir a contarle absolutamente toda la verdad. En su vida incierta y repleta de peligros gracias a su bendito padre no puede perder a aquellos que sabe que son buenas personas. Mira a la chica con desconcierto en el rostro, intenta entenderla. Habla de Mattia y tiene más sentido. Dios, a veces hasta se olvida de que existe. “Sé que tienes buenas intenciones pero es un medio importante para lo que estoy buscando, algo que no es fácil, Megara.” Nunca se lo ha contado y por ende no planea que ella entienda de lo que habla. Sí, las cosas van mucho más allá que el querer que la dejen en paz en la diaria, sino que lo necesita para el objetivo más grande. Vuelve su mirada al horizonte y da un pequeño apretón a la mano de La chica. “Pero pensaré en lo que dices, eso de ser libre veinticuatro horas es algo muy tentador y hey, si lo de King no funciona ya no tendremos que escondernos.” Intenta poner un poco de diversión a lo que está sucediendo, sonríe y de todas formas habla en serio, si sigue disponible y logra enfrentar a su familia al fin las cosas serían distintas. Pero claro, aquel objetivo se ve demasiado lejos ahora mismo.