Ayer estuve en la @libreriaalberti . Angélica Liddell iba a firmar ejemplares de su «Kummannsanta», publicado por @launarota . Después de merodear por la librería y seleccionar algunos libros, hablé un rato con @larumbedoral , siempre tan cariñosa y al pie del cañón (¡qué vitalidad!). Me advirtió que, por problemas de última hora, la breve presentación que se había programado en un principio no iba a celebrarse, pero la firma de libros seguía en pie, como estaba previsto. Eso sí, dijo, «por favor, fotos no, ella lo prefiere así». Le dije a Lola que llevaba unas fotos antiguas, de 2015, de cuando Angélica había clausurado la instalación «Emily» creada por ella en El Laboratorio de Sonido de LABoral (Gijón), un homenaje a la autora Emily Dickinson. Le mostré una de las fotos y le pareció bonita. «¿Crees que me la firmaría?». Lola no estaba segura, pero me animó a enseñársela. Cuando llego mi turno y le presenté a Angélica mis libros para firmar, le pedí perdón de antemano por haberle robado una foto personal (por desconocimiento de su fobia) en 2015. Le enseñé la foto y otras de la instalación sonora. Puso cara de sorpresa y sonrió ante el recuerdo. Hablamos de la gran urna de metacrilato en cuyo interior había medio millar de abejorros: «pobres abejorros, acabaron muertos», me dijo. Al final me firmó los libros, con generosidad, y la foto, con cariño. En 2015 me anoté esta frase que dijo Angélica Liddell: «Descender a lo peor de uno mismo, bajo el control del teatro, para transformar las tinieblas». Ahora, mientras leo Kuxmmannsanta, pienso: Descender al abismo del infierno, bajo el control de la escritura, para transformar el sangrado extremo. [La Cantata BWV 147 de Johann Sebastian Bach formaba parte de la narrativa sonora y visual de la instalación «Emily»] @angelicaliddellseguimos @angelicaliddellseguidores #kuxmmannsanta #Literatura #Poesía #artemultidisciplinar #emilydikinson https://www.instagram.com/p/CmPVoWWL_nb/?igshid=NGJjMDIxMWI=