A veces te odio tanto por tus acciones y a veces me odio tanto a mí, por seguirlas permitiendo.
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
cherry valley forever

pixel skylines
Sweet Seals For You, Always
almost home
Not today Justin
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

titsay
The Bowery Presents

Love Begins

PR's Tumblrdome
I'd rather be in outer space 🛸

bliss lane
NASA
𓃗
Sade Olutola
Monterey Bay Aquarium
sheepfilms
macklin celebrini has autism
noise dept.

seen from Italy
seen from United States

seen from Germany
seen from United States
seen from United States

seen from Italy
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia

seen from Germany

seen from Lithuania

seen from Australia
seen from United States
seen from United States

seen from Indonesia
seen from Canada
seen from United States
seen from Vietnam

seen from Colombia
@maricarmens-world
A veces te odio tanto por tus acciones y a veces me odio tanto a mí, por seguirlas permitiendo.
Vuélvete una persona que prefiera enfrentar una ruptura, perder un trabajo, estar sola o empezar de cero, antes que vivir una vida que no está a la altura de lo que sueñas.
No sé si alguna vez voy a encontrar las palabras correctas para explicar esto.
Porque la verdad es que no me estoy yendo porque no me importes.
Y quizás eso sea lo más injusto de todo.
Cuando apareciste en mi vida trajiste algo que pocas personas tienen. Una intensidad que no era escándalo. Una intensidad que era interés. Presencia. Atención. Esa capacidad tuya de preguntar cosas que nadie pregunta y de quedarte cuando los demás ya se fueron.
Me hiciste sentir importante. Y no digo importante como se dice por compromiso. Digo importante de verdad.
Sentí que alguien me estaba mirando más allá de lo que mostraba. Pero también creo que nunca terminaste de entender cuánto miedo me daba eso. Porque cuanto más me conocías, más sentía que estabas viendo todo lo que me faltaba para ser el hombre que necesitabas.
No eras cruel. No eras injusta. Pero tenías expectativas. Y eran expectativas legítimas.
Querías más tiempo. Querías más comunicación. Querías más demostraciones. Querías más presencia.
Y yo entendía cada una de esas cosas.
El problema es que las entendía tanto que sabía que no podía dártelas. Cada vez que te sentías sola, yo sentía culpa. Cada vez que necesitabas algo más de mí, sentía culpa. Cada vez que una conversación terminaba en una discusión sobre lo que faltaba, sentía culpa. Y empecé a vivir nuestra relación desde la sensación constante de estar llegando tarde. Como si siempre hubiera un examen que ya estaba desaprobando antes de sentarme a rendirlo.
Sé que muchas veces te hice sentir que eras demasiado. Pero la verdad es que nunca pensé eso. Lo que pensaba era algo peor para mí. Pensaba que yo era insuficiente. Porque mientras vos pedías cosas que para vos eran básicas, yo sentía que me estaba quedando sin recursos para responderlas.
Y entonces apareció algo que no quería admitir.
El cansancio. No el cansancio de vos. El cansancio de sentir que siempre estaba decepcionándote. De sentir que por más cariño que hubiera, nunca conseguía hacerte sentir realmente segura. Y quizás porque te quise fue que terminé tomando esta decisión.
Porque seguir significaba pedirte que aceptaras menos de lo que necesitabas y que estoy seguro mereces.
Y yo sabía que tarde o temprano eso iba a romperte.
O iba a rompernos.
Vos merecés a alguien que no tenga que pensar dos veces antes de escribirte. Alguien que quiera compartir cada parte de su día. Alguien que no vea tus necesidades como una montaña imposible de escalar. Alguien que llegue naturalmente al lugar al que yo tenía que obligarme a llegar. Y no porque seas mucho.
Sino porque él será la persona correcta para vos.
Yo no lo fui.
Y quizás nunca lo fui.
Lo intenté de la manera que supe.
Me equivoqué más veces de las que puedo contar.
Te lastimé más de lo que hubiera querido.
Y seguramente me voy llevándome una versión de mí que no me gusta demasiado.
La del hombre que se fue de alguien que lo quería y a quién quería más de lo que podía aceptar. Pero quedarme cuando ya sabía que no podía darte lo que necesitabas hubiera sido una mentira mucho más cruel.
Por eso me voy. No porque no hayas sido suficiente. No porque me hayas querido mal. No porque hayas pedido demasiado.
Me voy porque no pude construir el lugar que necesitabas para quedarte. Y porque algunas despedidas nacen exactamente ahí. En el espacio que existe entre lo que una persona necesita y lo que la otra puede dar.
Fer
Créditos de la imagen: Pinterest.
Y que pasa si el día que tu quieras, yo ya no?
Hay muchos que quisieran tener a una TÚ en sus vidas, no a alguien como tú, si no a ti; así como estas, así como eres
El amor de tu vida está esperando que sueltes al amor de tu herida.
Si hubieras preguntado por qué te quise, incluso en tan poco tiempo, te habría dicho la verdad: vi en ti lo que nadie más supo mirar… no solo tu potencial, sino esa forma tuya de protegerte del mundo mientras, en silencio, pedías a gritos que alguien se quedara a amarte de verdad.
Eras atento, sí… pero también tenías esa manera de perderte justo cuando algo empezaba a ser real. Y aun así, yo vi más allá de eso… y me quedé un poco más de lo que debía.
Pero tuve que irme, porque no se puede luchar contra el fantasma de alguien que sigue vivo en ti… uno que aún te quema, mientras yo me iba apagando.
Y sí… a veces desearía que hubiera sido diferente.
-Mortifera 🥀
Si tu sanas, habrá un nosotros, pero si yo sano, no habrá un nosotros. ¿Me explico?
-Mortifera 🥀
Que tanto te cuesta decirme "estoy conociendo a alguien más, estoy con él", para que yo me alejé y no vuelva jamás a interrumpir tu mejor momento.
Y de pronto, algo ya no hace click... Y por fin puedes soltarlo
Nada cambia si no estoy, tu vida sigue su curso normal, y entendi que si tú puedes vivir sin mi, yo también puedo aprender a hacerlo.
algunas personas no aceptan nada de responsabilidad y después te dicen: "pudiste haber hablado conmigo". no, no pude. no escuchas. no intentas entender.
Alguien me salvó el día que te fuiste; me dijo: anímate, que la vida son muchas cosas, no solo personas.
-Judas Apology
Ser amada por ti trae una inmensa felicidad: un regalo que a veces no sé cómo abrazar del todo, no por tristeza, sino por lo inmenso que se siente. Cada día aprendo a recibir este amor sin prisa, porque contigo hasta el silencio brilla.
-Satven
Sácalo perr@ sácalo todo!