¡Agh!
Sí, supongo. Quizás si estaba exagerando un poco. -Se limpió las manos en sus pantalones, ignorando que fuera antihigenico, y se puso a recoger el desastre que había hecho.- Doctora Martha ¿eh? Curioso público el que recibe este café.
—Observó a la chica limpiarse las manos en los pantalones, algo sorprendida.— Sí... ¿Sabes que esa es la perfecta manera de conseguir una infección?













