No puedo
—Bueno, sin duda eres el único que trae al parque tazas de su propia casa —respondió suavemente levantando la vista de su libro y sonriendo —. Eso es nuevo.
--No creo mucho en la higiene de los vasos de papel. Si puedo evitar tomar de ahí, lo hago. Además, no vivo muy lejos --le correspondió la sonrisa, alzando un poco su taza aún con contenido.


















