La Soledad de Latinoamérica
“La búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros (…). La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios.” (García Márquez 1982)
En esa ocasión García Márquez no solo fue contundente en su discurso, con respecto a la identidad, sino también de una forma simbólica al presentarse vestido con un liqui-liqui de lino blanco, un traje de origen colombiano que solo visten los hombres en ceremonias especiales. Con este gesto, que podría parecer simple, buscó dar un mayor estatus al ser latinoamericano como tal, reafirmando el acervo cultural propio de la región y dejando claro que la identidad de esta parte del mundo merece ser reconocida y respetada.
“Todavía no he tenido tiempo de sentir nada. Después vinieron tantas llamadas telefónicas que no he tenido tiempo de reflexionar bien. Espero estar allí en guayabera. El traje obligatorio es el frac, pero aceptan que los hindúes vayan con su traje nacional. Yo estoy dispuesto a demostrar que la guayabera es el traje nacional del Caribe y con el mismo derecho de ir así” (García Márquez, 1982)

















