Genial. . .
¡Una avellana más y paso el nivel 128! —Iba sentada al lado de la ventana, en la antepenúltima fila de asientos mientras jugaba “Candy Crush” en su teléfono. Llevaba jugando desde que habían partido y le quedaba una 1 vida de las 6 que tenía anteriormente y debía eliminar 1 hilera de gelatina, por lo que estaba realmente concentrada en su juego, un mínimo error y debía esperar más de una hora para volver a tener otra vida—. Por favor, no, agh…
Sus ojos no podían despegarse de la pantalla de su computadora que emitía el último capítulo de la cuarta temporada de "The Walking Dead". Llevaba diciendo palabrotas y cosas hace algún rato, pero nada la hizo enojar más que la escena que estaba reproduciéndose— ¡Mierda, no!—gritó, pateando inconscientemente el asiento de adelante. Luego de que su píe lo golpeara con fuerza se dio cuenta de que había una persona sentada en ese. Se quitó los auriculares y se cubrió la boca—¡Por dios, como lo siento! ¿Estás bien?— dijo asomándose desde atrás, intentando ver si había herido a la chica.









