Hay veces que no podemos llorar porque nos ahogariamos con nuestras lagrimas. Hay veces que no podemos hablar porque nos callarían las mismas palabras. Cuando eso pasa, simplemente podemos expresarnos. Expresarnos con letras arrojadas en un trozo de papel. Expresarnos con pintura encima de un lienzo desgastado. Expresarnos tocando algún instrumento, haciendo que él hable por nosotros. Expresarnos haciendo el arte, porque, cuando la gente muere, solo queda eso. El arte de su existencia.











