A veces uno nunca hace caso a las señales de que algo duro se avecina.
A veces, uno se queda helado en medio de la tormenta sin saber que solo basta con gritar para ser salvado.
A veces, uno no se da cuenta que la culpa no es suya y que la gente muchas veces vive para destruir sin querer.
Después, solo quedan las lágrimas as que te recuerdan que no te defendiste.
Las lágrimas que buscan curar las heridas borrándote todo sentimiento.
La vida puede que la veas gris, puede que no encuentres un motivo, puede que te olvides de ti mismo.
Pero nunca olvides, todo es gris a menos que te fijes bien y veas ese rayito de luz. Solo camina hacia el, prometo que la calma vendrá.









