¿Han sentido que se derrumban poco a poco? Externamente, su coraza, su estructura se va descascarando y su interior va perdiendo forma. Lento, mientras la cáscara se resquebraja y cae. Primero trozos pequeños; luego más grandes, y finalmente el blanduzco ser ya no sabe que forma tiene, cómo es, qué es.
A veces su cobertura no ha caído del todo, pero la esencia ya parece disiparse, perderse en el viento, quedar olvidada.
¿Han sentido que no saben quién son?
El miedo de depender del pensamiento colectivo para identificarse, miedo al actuar o no actuar y qué hacer ¿Qué hacer? Esa preocupación de querer encajar y no poder hacerlo o hacerlo pero no sentirse uno.
Perderse y no poder encontrarse.
Olvidarse de como somos y creer que somos otra cosa o querer ser otra cosa que en realidad no queremos.
¿Cómo se es uno mismo? ¿Cómo sé si soy yo misma? ¿Y si estoy haciendo mal al hacerlo? ¿Que está bien?
Un montón de preguntas con quizás mil respuestas y una vez más estoy en penumbras, sin ver el camino, haciendo todo a tientas.
¿Cómo seguir al perder la coraza? Cuando ya te conocen pero en realidad no es así, en realidad ni tu sabes quien eres ni cómo serás. Cuando te convertiste en algo, cuando te rompieron y te estas armando, o sigues roto y seguirás así.
Quizás ahí encuentras el verdadero amor, cuando aprenden a quererte roto, cuando tienes defectos, cuando ya no sos inocente.
Por ahí el amor va en lo imperfecto, en cuando perdieron la inocencia y tienen que quererse sabiendo que no hay perfección.
Qué viaje tan largo, tan arduo, y lleno de interrogaciones.
Perderse todo el tiempo y encontrar caminos correctos pero que se tornan incorrectos.
¿Se necesitan nuevos comienzos? Yo necesito uno.
¿Será esto una nueva coraza?
O tal vez solo un nuevo entorno, para que puedan conocerme nuevamente, y así, yo poder conocerme a mí. Capaz necesitamos que nos conozcan para nosotros también saber quiénes somos.
No lo sé, solo estoy viviendo y a veces me cansa pero hay que seguir.