cavrmela.
“ puedes quedártelo, sabe horroroso. no sé quién es el chistoso que anda desperdiciando alcohol y mezclando cosas sin sentido, ¿logras reconocerle el gusto a eso? ”
disgusto elaborado es justificante suficiente para hacerle abandonar propósito. la punta de su nariz se frunce en una fugaz mueca de asco, volviendo a colocar colorido menjurje de vuelta en dónde lo encontró. ‘ gracias por la advertencia. ’ se apresura a elaborar, ‘ ¿sabes de casualidad sí hay algo para beber que no tenga alcohol? ’












