GAIA BAUER / 27 años. Adoptada por los Bauer apenas al nacer, con dos hermanas mayores y una menor. Cantante de música pop, sabe tocar piano y guitarra. / biografía. fotografías.
Sade Olutola
Game of Thrones Daily
Peter Solarz
One Nice Bug Per Day
$LAYYYTER

@theartofmadeline
Stranger Things
h
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

祝日 / Permanent Vacation
Monterey Bay Aquarium

Origami Around
TVSTRANGERTHINGS
occasionally subtle

Kaledo Art

pixel skylines

tannertan36

ellievsbear
art blog(derogatory)
wallacepolsom
seen from United States
seen from Israel

seen from Germany

seen from Philippines

seen from Australia

seen from T1

seen from Spain
seen from Germany
seen from T1
seen from Germany

seen from United States

seen from T1

seen from Germany
seen from India
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from T1
@missbauer
GAIA BAUER / 27 años. Adoptada por los Bauer apenas al nacer, con dos hermanas mayores y una menor. Cantante de música pop, sabe tocar piano y guitarra. / biografía. fotografías.
starter privado para @ayrabr , @cxbauer , @missbauer 📍— 𝘁𝗲𝗿𝗿𝗮𝘇𝗮 𝗱𝗲𝗹 𝗹𝗼𝗱𝗴𝗲.
luces cálidas envuelven las mesas dispuestas con elegancia, se escuchan copas que tintinean suavemente al chocar y risas que se filtran entre platos de porcelana y miradas estudiadas. poppy está sentada al borde de una de las mesas redondas, frente a ella, una copa de vino permanece intacta, atrapando el reflejo de las velas. ' ¡al fin llegan! ' su rostro se ilumina por completo ante la presencia de sus hermanas, cuando antes se sintió hundida en un pozo, ahora ve esperanza. sí, sigue ahí debajo, pero están todas juntas apoyándose. encontrarán la manera de sortear esto y cualquier otra adversidad, lo sabe. ' aquí no hay periodistas, es un buen sitio privado para charlas profundas y dejar de mirar sobre nuestro hombro. ' las incluye, porque eso es lo que estuvo haciendo la rubia por mucho tiempo y se siente agotada. necesita un descanso. ¿pasarán sus hermanas por lo mismo? ¿necesitarán un abrazo, o un oído que las escuche? ella está allí y se los hace saber.
No pudo evitar que una sonrisa se le dibujara apenas cruzó las puertas de cristal que daban a la terraza. Su vista se posó de inmediato en la figura familiar de su hermana, y sin pensarlo dos veces, aceleró el paso. Podía haber parecido una exageración, una escena demasiado emocional para una reunión entre hermanas que técnicamente no llevaban tanto tiempo separadas… pero a Gaia le daba igual. La necesitaba. En medio del caos, de la presión constante, de los ojos sobre todas ellas, lo único que le traía verdadera calma era su familia. La abrazó con fuerza, estar compartiendo espacio con otras personas usualmente no sería problema para la americana, era extrovertida, pero en estos momentos, necesitaba más que nunca estar entre sus personas más confiables. "Es tan injusto que nos hayan puesto en cabañas tan alejadas." se quejó con tono ligero, aunque detrás de la broma había una queja muy real. Se separó apenas, solo lo suficiente para poder mirarla con esa expresión entre cómplice y resignada. "Ya extraño estar bajo el mismo techo constantemente, gritarles desde mi cuarto y todo." soltó una pequeña risa antes de dejarse caer en una de las sillas vacías de la mesa. "Han sido agotadores." confesó mientras se acomodaba el cabello con gesto distraído. "Siento que cada palabra que digo, cada cosa que hago, terminará siendo un titular. Estoy tan cansada de medir cada movimiento…" @cxbauer @ayrabr
aunque la observa, no lo hace como antes. no hay rastros de complicidad, ni de esa chispa que alguna vez se asomó entre líneas cuando se encontraban. solo existe dureza cruda en su mirada, armadura de siempre volvió a levantarse de golpe y ahora se encuentra hermética. ' porque eres igual a ellos. ' no la acusa gritando porque no lo necesita, rabia se le cuela por la garganta con una claridad cortante, la suficiente para herir. nota cómo gaia se tensa, cómo algo diferente cambia en su rostro, y se pregunta: ¿qué le oculta? ¿que hay detrás de aquella sonrisa y aparente actitud angelical? ' siempre lo supe, eres una jodida mentirosa. ' no necesita saber cualquier verdad que esté enterrando como todos los de su clase, embusteros, traicioneros y tramposos. ' ya detente, no finjas que te importa. ' traga aire, debería callarse, marcharse, sin embargo las palabras siguen saliendo solas. ' fue lindo pretender que nuestros mundos podían coincidir, lo admito. ' confiesa con una amargura inesperada, que ni siquiera ella se vio venir. ' me dejé llevar por tu belleza, por — — por esa forma en la que haces que todo parezca sencillo. ' tal vez en su mundo de colores lo es, más no para bora, todo en su vida es un jodido desastre. su carrera, su familia, ella misma. y comenzó cuando ellos se metieron con su familia, los suyos, maldita sociedad. ' pero también fue estúpido e ignorante. ' ¿en qué estaba pensando? una herida vieja volvió a abrirse por una esperanza que nunca debió tener y es enteramente su culpa. ' y no volveré a permitir que suceda. '
No entendía nada de lo que estaba pasando, y lo odiaba. Sentía cómo la frustración se apretaba en su pecho, como si su propia respiración empezara a hacerse más difícil con cada palabra que escuchaba de la otra. ¿Por qué no podía decirlo con claridad? ¿Por qué tenía que sonar tan distante, tan distinta? No era así como solían hablarse, incluso sabiendo que la otra siempre había sido más seria que ella, se trataban distinto. No era así como la había mirado antes. Las palabras de Bora no solo le confundían, hasta llegaban a herirla un poco, y eso era lo peor: no lo había visto venir. No había señales de que el hielo fuera a reemplazar al calor que apenas estaban empezando a construir. La frialdad en su mirada le calaba hasta los huesos. La americana dio un paso más, terca, negada a rendirse ante una muralla que no entendía por qué había sido levantada. "Yo nunca te he mentido en nada. ¿Por qué dices eso?" preguntó con firmeza, pero sin elevar la voz. No era una defensa vacía: realmente no lo había hecho. Todo lo que había dicho, todo lo que había mostrado, había sido real. Nunca tuvo malas intenciones. Hasta le había contado de su relación con su familia, su padre específicamente, lo que pasaba ahí. Su ceño se frunció, dolida, mientras buscaba, casi con desesperación, en la mirada de la otra chica algún rastro de lo que compartieron. Esa chispa que fue imposible ignorar desde el primer instante. Apenas estaban empezando a conocerse, sí, pero… había algo ¿no? "Yo no estoy actuando. No estoy fingiendo. Me importas." soltó, sin filtro, porque era verdad. "Y quiero saber qué es lo que hice mal. Porque esto…" su voz tembló un poco "No lo entiendo. No fue ignorancia. No fue una estupidez. Las cosas entre nosotras funcionaban. Nos llevábamos bien. Estábamos pasando tiempo juntas y… y todo iba bien. ¿Qué cambió? ¿Por qué estás así conmigo?"
bora se detiene en seco, girando lentamente el rostro hacia gaia con una mirada que no tiene absolutamente nada de amable, es fría y distante, porque lo ve, ¡lo ve en ella! una niña rica más a quien dejó entrar en su vida, ¿por qué hizo eso? suerte que aún no es tarde para echarla a patadas y, por ende, su expresión se endurece aún más. ' no me veo bonita. ' escupe, sin rodeos. ' estoy enojada. furiosa. con ganas de romper algo y de golpear a alguien. ' observa a quien tiene enfrente de arriba abajo, quizá la engañó antes, pero ya no más. ' tú. ' extiende dedo índice y la señala con firmeza. ' tu familia, la sociedad, ustedes son mi jodido problema. ' avanza al frente, sin disimular ni un poco su resentimiento, impotencia y millones de pensamientos oscuros que pasan por su mente ahora mismo. ' así que si viniste a jugar a que todo está bien, mejor date media vuelta, no quiero ver tu rostro. ' hoy no tiene ni ganas, ni paciencia, ni filtro. su pecho sube y baja con fuerza contenida, y aunque no da el siguiente paso, ojos de la surcoreana dicen todo lo que sus puños están conteniendo.
Frunció el ceño, confundida, en cuanto escuchó el tono en las palabras de la chica. Su sonrisa, esa que siempre usaba como escudo en público, desapareció sin dejar rastro, reemplazada por una expresión genuinamente desconcertada. Algo no encajaba. ¿Qué había hecho? La castaña ladeó ligeramente la cabeza, su tono todavía suave y medido "¿Por qué estás tan enojada conmigo?" pregunta genuinamente. Revisó mentalmente todo lo que había hecho o dicho en los últimos días. ¿Había cruzado un límite sin notarlo? ¿Se había enterado del compromiso…? El pensamiento la hizo tensarse sutilmente. Su mandíbula se apretó apenas, como si su cuerpo reaccionara antes que su mente pudiera razonar con calma. "Yo no vine a jugar a nada. Solo vine a saludarte ¿qué ha pasado?" aseguró con tono serio, queriendo dejar claro que no había doble intención en su presencia. Solo confusión, y ahora, una incomodidad creciente. Porque no sabía qué demonios había hecho mal, hasta donde sabía, ellas estaban bien, claro que las últimas dos semanas tuvo que irse para tratar de resolver todos los problemas que se le están presentando pero no pensó que fuera un problema, pensó que estaban avanzando.
📍 cerca del muelle. . . ⠀Mirada perdida, pensando en todo y nada a la vez ¿habría diferencia si se hubiese negado a ir a Lautersee desde un inicio? Ya no importaba, su vida meramente fabulosa dejó de serlo de un día para otro y lo peor es que seguía sin entender por qué. De pronto algo le golpea la cabeza, haciéndola saltar, mirando rápidamente a su alrededor⠀‘ ¿Fuiste tú? ’⠀interroga a la primera persona que aparece en su campo visual, tono de voz es molesto y más elevado de lo normal.
Ve la escena completa y se le hace chistoso, pero evita soltar una risa ya que tal vez le había dolido, esas cosas a pesar de ser pequeñas, estaban demasiado fuertes. "¿Me creerías que una ardilla te la acaba de aventar?" dramatiza, seguramente al animal nada más se le cayó pero de todas maneras, el punto es que no había sido ella. "¿Estás bien? ¿Te lastimó?" cuestiona mientras que se acerca.
en el muelle. 17 de abril, atardecer.
el crujido de una tabla suelta a su espalda no lo hace girarse, solo suspira. ' espero que no vengas a empujarme, lili. ' murmura sin alzar demasiado la voz, creyendo que es su melliza quien se encuentra a sus espaldas. ' no estoy de humor. ' los pies siguen en el agua, quietos. no hay intención de moverse.
"¿Quién es Lili?" pregunta la americana con curiosidad mientras que se quitaba los zapatos para después sentarse en la orilla, a un lado del otro. "Lamento la decepción, pero veo a ninguna Lili por aquí, soy Gaia." se presenta con una sonrisa mientras que sumerge sus pies en el agua, moviéndolos suavemente en esta.
🌳 — 𝗯𝗼𝘀𝗾𝘂𝗲 .
' ¿qué me miras? ' patea una ramita que hay en el camino y resopla. ¿siquiera tiene razón en acusar e interrogar de esa forma a quien pasa por ahí? probablemente no, sin embargo, actúa en base al enojo y la molestia asentada en su pecho. ' no estoy de humor. ' já, ¿alguna vez lo está?
"¿No se vale mirarte ni cuanto te ves así de bonita?" pregunta la castaña con gracia mientras que se acerca la mayor, tal vez no debería de estar de buen humor pero ya a este punto no sabe ni como actuar con todas las cosas que están pasando en su vida. "¿Te pasó algo?" pregunta sale con genuina curiosidad, sus manos juntas detrás de su espalda.
📍CABAÑAS — no sabe cómo ha logrado llegar hasta allá arriba, pero ahora está demasiado preocupada en sostenerse lo mejor que puede del alféizar e intentar abrir la ventana como para recordarse que, tontamente, le había parecido una buena y rápida idea dos minutos atrás. "no es lo que parece— ésta es mi habitación y mi llave está ahí " explica con algo de dificultad, señalando al interior cuando, al bajar la mirada, descubre que ya no está sola. "¿te importaría hacerte a un lado? no quiero caerte encima" aunque, en este punto, no quería caerse en lo absoluto.
"Oh, espero no te caigas porque no he traído nada para grabar." bromea la castaña aunque realmente le daba nervios que la chica terminara lastimada. Estaba sólo caminando y explorando todo el lugar cuando de la nada ver que la fémina había escalado de alguna manera hasta llegar ahí. "¿Y si mejor no pensamos en que te vas a caer? ¿Por qué no bajas con mucho cuidado y vamos a buscar a alguien que te pueda abrir?" ofrece mejor idea, pero aún así da unos pasos hacia atrás, tampoco quería salir lastimada.
MUELLE — estaba sentado en posición de loto, mirando hacia el borde donde la tierra chocaba con el cielo que se teñía de un naranjo cada vez más apagado. se pudo ver una sonrisa dibujada en su rostro, hasta que un par de pasos a su espalda lo sacó de esa vaga concentración. ‘ ¿venías a ver el atardecer o vas a subir al yate? ’ sus orbes viajaron del intruse hasta la nave acuática aparcada a un costado, ¿y si estaba de antes? podría no haberse dado cuenta.
Estaba tratando cualquier actividad que fuera posible, quién sabe si era la última vez que podría disfrutar de estos lujos, considerando que parece que no era suficiente con que la reputación de su familia estuviera siendo destruida, ahora era victima de que sus cuentas estuvieran congeladas, tenía que dejar de pensar en todo eso. "Quería subirme al yate un rato, dicen que el paseo da unas vistas que no me puedo perder." responde mientras que va acercándose al lugar, mirando como este flotaba a un lado de donde estaban antes de girarse para ver al chico nuevamente. "¿No te subirás? Seguramente el atardecer se ve mejor desde ahí." opina.
— 20:00 horas, en los senderos alrededor del lago.
"No sé nada de estrellas, pero lucen hermosas reflejadas en el lago". Murmura distraída, su atención totalmente absorbida por el resplandor que el agua mece con suavidad; una visión hipnotizante. Al menos, algo bueno ha salido de este improvisado paseo nocturno.
"Pues sólo necesitas poder verlas para apreciarlas, la verdad es que estas vistas son impresionantes." menciona la americana, le encantaba poder estar aquí y disfrutar de todo lo que el lugar podía ofrecerle. "¿Has probado ya alguna de las actividades? ¿Te has subido al yate?"
En efecto, ya no puede fingir ni esconderse bajo una roca, aunque la idea suena bastante tentadora. Simplemente se mantiene allí y aceptar que ha actuado de manera que jamás lo haría frente a personas desconocidas⠀‘ Creí que estaba solo, no completamente pero... ’⠀niega, dejando salir una suave risita nerviosa, ya las excusas estaban de sobra⠀‘ Bueno, espero te haya gustado porque dudo que vuelva a repetirse ’⠀advierte de manera graciosa, mientras intenta buscar a donde ha parado la otra mitad del pincel⠀‘ Uh... si, está bien ’⠀en realidad lo duda, es un poco celoso de su propia música pero puede que la chica también sea gran fan de foals⠀‘ Aquí tienes ’⠀acomoda el cable de modo que ambos puedan escuchar.
Soltó una risa suave, divertida ante la reacción ajena, y negó levemente con la cabeza. "No deberías avergonzarte." le dijo con una sonrisa genuina, le encantaba escuchar a las personas cantar o tararear, le daba una pequeña vista a su gusto musical. "Tienes una bonita voz, te lo aseguro." y, antes de que pudiera pensar que sólo era un cumplido vacío, añadió, divertida: "Es una opinión profesional, ¿eh? Me dedico a cantar." soltó una nueva risa, dándole un pequeño toque amistoso en el brazo con los dedos. "Así que, para la siguiente canción... podríamos hacer un dueto." añade con tono bromista. Tomó el auricular que le pasaba y se lo colocó en la oreja, acomodándolo con cuidado. Después, no dudó en tenderle uno de los pinceles que había estado usando momentos antes "Pero tienes que seguir pintando. No puedes dejar tu obra a medias."
Encogió un hombro. " Intentaré que no suceda " bromeó. Encontrarse con Bauer no suponía un problema, realmente no le importaban los rumores que habían alrededor de ella y su familia. Muy a pesar que todavía recibían miradas con cara de pocos amigos de parte del resto, decidió ignorarlo. " Algo de tomar me parece perfecto " asintió, ofreciendo el brazo hacía la morena. " ¿De qué tienes antojo? "
No duda en tomar brazo de masculino en cuanto se le ofrece. "Bueno, dependiendo que prefieras... ¿Un chocolate caliente o vamos por una copa de kirsch? Para respetar las tradiciones." asegura la americana con gracia. Ya de por sí era partidaria de siempre tener una copa en mano, con todo lo que estaba pasando en su vida, con mucha más razón.
' sientes muy bien, hermanita. ¿flor de cerezo? ' repite, tomando con delicadeza la vela que gaia le tiende y la acerca la nariz, cerrando los ojos por un instante para concentrarse en la fragancia. ' hm… sí, es dulce, pero no empalagosa, me gusta. ' ofrece una sonrisa suave, esa que solo le sale con sus hermanas o personas muy queridas. ' ¿y tú que vas a elegir? no pienses que dejaré que te marches con las manos vacías, pequeña. '
"Es el tipo de aroma que te queda, los más suaves y dulces... Van con como eres." le cuenta, dedicándole una sonrisa, naturalmente se sentía más relajada y en paz cada que estaba cerca de alguna de sus hermanas. Mira las opciones que habían, leyendo qué fragancias tenían y observando los diseños. "Prefiero los aromas más... A bosque y lluvia." le cuenta con gracia, tratando de buscar algo que entre en sus gustos, pero por ahora, sólo veía los que traían aromas florales o frutales. "¿Me ayudas a buscar uno? Que de vibras rústicas, cualquier madera también me serviría."
""No realmente, no me gusta demasiado pintar o hacer cualquier cosa relacionada con las manualidades, pero es principalmente porque hay niños aquí, y los niños no son lo mío, son ruidosos y a veces pueden llegar a ser molestos"Le dice con honestidad a la muchacha, no porque lo necesitase, si no por como se daban las cosas.
Asiente ante palabras ajenas. "Bueno, tenemos hobbies distintos, casi todo en mi vida se trata de eso, puras actividades llenas de creatividad." le cuenta con gracia, ya que desde su trabajo hasta lo que hacía en su tiempo libre usualmente tenían que ver con las artes. Suelta una risa por comentario, asintiendo ante las palabras "Ahí no te puedo debatir nada, a mí si me gustan los niños pero entiendo que son difíciles, pero todos parecen tan felices hoy, por eso andan gritando por todos lados... ¿No sabías que habrían tantos niños hoy?"
si gaia lo dijo o no por eso, no lo sabe, supone que es sincera y que comentarios nacen desde su privilegio. irónicamente, entiende como se siente, ella también formó parte de la alta sociedad, tuvo mucho dinero y estuvo en esa posición de ignorancia hacia los otros que no tienen tanto. la vida, sin embargo, se encargó de ponerla en su lugar y mostrarle a través de un baldazo de agua fría que todo es efímero y nunca puedes predecir tu futuro. ' ¿ese es tu plan de vida? ¿en serio? qué ambicioso. ' podría consolarla y decirle que todo irá bien pero ¡qué sabe ella! no controla a las personas, desconoce todo sobre el mundo de las celebridades y si bien sarcasmo en su voz es evidente, no busca lastimarla. todo lo contrario, es su forma de sacudirle un poco las ideas, de empujarla a salir de esa autocompasión disfrazada de aceptación. ' si de verdad vas a quedarte aquí resignada, comiendo chocolate y recordando lo que fue entonces sí, supongo que ya estás en el camino correcto. ' añade con tono seco, sin suavizarlo, alguien debe decírselo para que luche por lo que quiere, si su carrera como popstar es algo que le hace feliz no debería renunciar por rumores, ella no lo hizo con el tenis y aunque nada sea como antes, lo sigue intentando. definitivamente dejar de hablar como si todo ya estuviera perdido sería un buen primer paso, rebeldía de continuar contra todo pronóstico es lo que quizá la catapulte. detesta ver cómo alguien que alguna vez brilló con fuerza empieza a convencerse de que ese brillo fue solo prestado, bora cree en el talento y el rendimiento, no en la suerte. ' no lo es para mí. ' responde bora con tranquilidad y sin dudar. ' cuando tengo un objetivo claro hago lo que sea necesario, me esfuerzo en ser la mejor y eso siempre ha sido más dulce que cualquier antojo. ' la mira de reojo, como quien dice algo obvio, dejándolo caer con cierto peso de igual forma pues, para ella, renunciar a cosas nunca fue sacrificio sino parte del camino. ' ¿qué tipo de restricciones te ponían a ti? ' pregunta entonces con curiosidad sincera, sin tono de juicio. no conoce nada del mundo de hollywood pero le interesa entenderlo. gaia toma su mano y la arrastra entre la gente, y contra todo pronóstico, bora no opone resistencia. suspira, resignada al gesto, aunque una pequeña chispa le brilla en la mirada. no dice nada al respecto más permite que la guíe, sus pasos firmes aunque ligeramente más suaves. muy a su manera, le está dando permiso a ese instante para ser un poco más ligero.
Soltó una pequeña risa ante las palabras de la fémina, una risa ligera pero genuina. Apreciaba esa honestidad brutal que la otra chica tenía; podía ser directa al punto de dejarla en shock algunas veces, pero aún así, era refrescante en comparación con toda la gente que la rodeaba normalmente, esos que endulzaban sus palabras o le mentían solo para complacerla. "No estoy diciendo que me quedaría sin hacer nada." dijo la americana, encogiéndose de hombros con un gesto despreocupado. "Honestamente, tal vez, una vez que mi carrera como popstar se venga abajo, pueda hacer otro tipo de música." aunque sonaba relajada, en el fondo había una mezcla de emoción y miedo. Amaba su carrera, estaba orgullosa de todo lo que había logrado, pero... no podía negar que había partes de sí misma que todavía no había podido mostrar. Su padre la había mantenido cuidadosamente dentro de esa caja brillante y segura: la estrella pop perfecta. Salirse de ella parecía imposible la mayor parte del tiempo. "Creo firmemente que cuando una puerta se cierra, otra se abre." añadió con una pequeña sonrisa, mirando al frente como si ya pudiera imaginar ese futuro, todo era incierto en esos momentos pero con tal de que quitaran de su camino a su padre, ella podría hacer todo tipo de cosas. "Y si no... pues hay que buscar la manera de abrirla uno mismo, ¿no?" acomodó mejor pequeño bolso sobre su hombro mientras hablaba, su tono tranquilo, pero sus ojos cargaban una chispa de frustración apenas contenida. "Me gusta el pop, no creo poder dejarlo del todo nunca." comenzó, era obvio, ese género era toda su identidad, nunca podría dejarlo atrás por completo, pero como artista, necesitaba expandirse. "Y estoy orgullosa de los álbumes que he sacado. No es que los odie... pero ha sido casi lo mismo desde hace años." sus palabras eran honestas, desprovistas de cualquier dramatismo. Era simplemente la verdad. "Esta podría ser una buena oportunidad para intentar algo diferente, por fin." había tantas cosas que quería probar, tantos sonidos, tantos conceptos que no encajaban en la imagen perfecta que su padre había construido para ella, su expresión se endureció un poco al continuar "El problema es que sigo bajo un contrato bastante estricto. No puedo hacer mucho sin aprobación... así que, aunque suene mal, estoy esperando que todas esas acusaciones que están lanzando contra él sí vengan con consecuencias."
No podía evitar admirar cómo la chica hablaba siempre con tanta seguridad. Nunca parecía dudar de sus decisiones, de sus palabras, de sí misma. Para Gaia, la indecisión era algo natural, casi parte de su ADN: siempre cuestionándose, siempre preguntándose si estaba haciendo lo correcto, si era suficiente, porque eran las palabras de su padre, desde pequeña, el escuchar sin parar cuestionamientos sobre si realmente pensaba que lo que estaba haciendo era lo correcto, la corregían a cada rato, hasta hace relativamente poco pudo tener algo que decir sobre la música que hacía, casi siempre todo fue decidido para ella, entonces ahora que podía al menos exponer sus ideas, no se sentía siempre tan segura. Tenía determinación, sí, pero no al nivel de esa inquebrantable confianza que veía en ella. Con una sonrisa ligera, Gaia finalmente rompió el silencio. "Tenía una dieta súper estricta, no podía comer nada así, azucarado, ni nada con harina." explica, era lo que menos disfrutaba de todo el proceso. "Había reglas ridículas como solo poder beber agua antes de filmaciones importantes para evitar hincharse, nada de alimentos hasta que se acabara el día... y entrenamientos de más de seis horas al día cuando se acercaba algún estreno o grabación." se encogió de hombros, esos momentos sí se le complicaban, pero había aceptado ya que eran parte del trabajo, al menos, de como hacían las cosas en su caso, no cuestionaba nada porque hasta ahora, su imagen había sido manejada a la perfección. "¿Qué hay de ti? ¿Qué tipo de restricciones te ponen? Aparte de no poder comer chocolates." cuestiona. Sonrisa se amplía en cuanto siente que no pone resistencia alguna mientras la lleva, colocándose en la fila, por suerte, las personas que se habían subido ya estaban bajando y pronto les tocaría subir a ellas, aprovechando aquello para mantener agarre en mano ajena.
" No lo digas tan alto o van a escucharnos " le advirtió a pesar que dejó escapar inevitablemente una risita de sus labios al escuchar su respuesta. " Puede que lo sean ", lo único que no le gustaba del asunto de las energias es que algunas personas solo se dedicaban a pedir, esperando resultados por arte de magia. " No, claro que no, descuida " informó pero agradecía su intención. " Solo quería mirar para ver si me inspiraba, no se me ocurre nada, ¿será momento perfecto para ir a otro lugar? ".
"¿Me sacarán del festival por no creer en esto?" cuestiona con diversión, seguramente no, pero sí se ganaría algunas malas miradas, de por sí, su familia no era muy bien recibida ya en el pueblo sólo con ser parte del club, mucho menos con las filtraciones de todo lo que hacía su padre, y ahora el supuesto culto. "Ah... Sí, deberíamos irnos, creo que este no es nuestro público." asegura, notando que, en efecto, ciertas personas comenzaban a mirar en su dirección. "¿Quieres ir por algo de beber? Después podemos decidir que hacer."
arquea una ceja al escuchar la palabra envidia, idea le resulta absurda, seguro contraria tiene todo lo que desea y más. ' no mientas. ' responde en voz baja, aunque sin frialdad. ' dudo que una niña rica cambie su vida por una casa con filtraciones y un trabajo de poca paga del cual depende para poder pagar o no sus zapatillas nuevas. ' aun así, no hay desprecio en su tono, solo realismo resignado, ese con el que aprendió a convivir. gaia no conoce los pormenores de su vida, no la conoce en lo absoluto. cuando le ofrece el chocolate, mira la bolsa curiosa pero niega con la cabeza. ' no suelo comer dulces. ' explica, sin disculparse. ' tengo una dieta estricta por mis entrenamientos. ' seis días a la semana de puro tenis tiene ese encanto, no es que no le guste, simplemente no puede permitírselo. ' en realidad no estaba en mis planes. ' pero, ¿qué más tiene para hacer allí? ¿pinturas? ¿arte? ¿juegos? no gracias. ' meh, si vas conmigo tal vez puedo hacer una excepción. ' solo una vez y sin chocolate.
Soltó un suspiro largo, mirando a la nada por unos segundos antes de volver su vista a la persona frente a ella. "Sabes que no me refería a eso…" murmuró, entendía que tenían vidas muy distintas, incluso estando en el mismo pueblo, la mansión Bauer seguramente era diferente a lo que la otra vivía, la americana estaba acostumbrada a su estilo de vida, por eso muchas veces no se daba cuenta de su privilegio. "Quién sabe ¿para qué irme de aquí? Por como van las cosas, si mi carrera no se acaba, seré una de esas popstars olvidadas que no puede llenar ya un estadio." sus dedos juguetearon con la bolsita de chocolates antes sacar uno y llevárselo a la boca. Estar en la cima había sido adictivo. Las luces, los aplausos, el control absoluto sobre su imagen. Ahora, con los rumores, las filtraciones y las miradas cuestionando cada uno de sus movimientos, se preguntaba si su carrera y reputación lograrían sobrevivir. "Debe ser difícil tener esa determinación para decir que no todo el tiempo." comentó con una nota de admiración, ladeando un poco la cabeza. "A mí también me imponían restricciones cuando iba a filmar un video o lanzar algún single, álbum… pero eran por periodos cortos." cuando escuchó que aceptaba su invitación, la sonrisa de Gaia volvió a mostrarse, más genuina esta vez. Asintió con entusiasmo, sus ojos brillando con un toque de emoción. "Entonces estaré a tu lado todo el tiempo." le aseguró con una dulzura sin esfuerzo. Y sin darle mucho más espacio para pensarlo, entrelazó sus dedos con los ajenos y dijo con una sonrisa inocente "Tenemos que aprovechar que la fila es corta." pequeña frase para excusar el agarre, la jaló suavemente para avanzar entre la gente.