Nova SS '63
Después de dos años Mike seguía con las secuelas que Anna dejó en su hacienda. Nadie vivió en su casa desde que su esposa murió hace dos años. Rentó un par de habitaciones a dos mujeres de la ciudad contigua, ambas con muy diferentes características; la primera muy parecida a él: cabello café y con el detalle de cejas negras. Seria y divertida cuando estaban juntos, las noches no eran para nada aburridas, pues ambos comentaban sobre libros que habían leído anteriormente, sobre sus gustos y tradiciones familiares. Ambos gustan intentar ayudar a los demás de una u otra forma, cuando Mike creyó que ella compraría la habitación Mike empezó a arreglar la habitación de Anna, ya que era la más grande de la hacienda y se la ofreció por el mismo precio en el que estaba la primer inquilina. Ella no aceptó la habitación ya usada por una desconocida, amaba la vista que tenía desde la habitación al costado este del hogar de Mike. Le gustaba mucho esa habitación y, Mike, agradeciéndole en muestra de la confianza depositada en él, le regaló la habitación para que pudiera vivir sin estar aprovechándose del dinero que con tanto esfuerzo la huésped generaba, más que ahora iniciaría sus estudios universitarios. La segunda huésped robó su tranquilidad, paz y parte de Mike y él la corrió, dejándose la vida tranquila con su invitada de honor. Mike ahora es personal de primera respuesta. Trabaja, se ejercita y sigue su vida sin problema alguno. Anna, ha cambiado... su forma de ser solo con Mike. Para terceros sigue siendo la misma y es por eso que Mike se marcha a los trece días de la partida de Anna. "Tenga en cuenta que nada se queda" - se dijo Mike y se dejó su hacienda por primera vez en 18 años.
















