Hace tiempo que quiero hacer este posteo porque considero que nunca dejé bien en claro de qué va mi tesis. Y es que recién hace unos meses pude saberlo con claridad. Todo comenzó bastante amplio y difuso, pero con el correr del tiempo, las lecturas, las entrevistas, las visitas, las sugerencias de las personas con las que me contacté, y sobre todo con la ayuda de mi director, pude ir definiendo y afinando lo que quiero contar en mi tesis, para qué y de qué manera.
Aquí les comparto cómo quedó mi proyecto, y voy a ser bastante académica en esto (pues #ñoña! Jajaja!):
Describir y analizar la Comunidad Iberoamericana de Innovación Ciudadana, Abierta y Colaborativa en clave de Desarrollo.
1. Describir y caracterizar lo que llamo Comunidad de Innovación Ciudadana, Abierta y Colaborativa, en el contexto específico de Iberoamérica en la última década.
2. Reflexionar y debatir en torno al alcance, las limitaciones y las posibilidades de pensar esta comunidad como manifestación de una nueva gobernanza para el Desarrollo sostenible en la era de la Sociedad Red.
Mi objeto de estudio queda definido entonces, como la comunidad de personas, instituciones, recursos, territorios, saberes, afectos, metodologías, experiencias, culturas, prototipos, tiempos, plataformas, actividades, tecnologías, sinergias y proyectos constituida en Iberoamérica en torno a la Innovación Ciudadana, abierta y colaborativa, durante la última década.
Dentro de este ecosistema voy a tomar como unidades de análisis tres proyectos/experiencias de innovación ciudadana q de alguna u otra manera ponen de manifiesto las características y dinámicas de la comunidad en todas sus dimensiones.
Ø La Colaboradora SFE: Ya hice un posteo sobre este proyecto. Se trata de un banco de tiempo físico impulsado por Santalab, inspirado en la Colaboradora de Zaragoza y situado en la ciudad de Santa Fe, Argentina. Este caso me permitirá hacer foto en la transformación y circularidad de las iniciativas ciudadanas, y mostrar cómo el cierre de unos ciclos de proyectos, dan inicio a otros y se expanden a otros sitios y comunidades de innovación de manera autogestiva.
Ø Mapa CIVICS: También lo mencioné en otra publicación, cuando entrevisté a los chicos del Vivero de Iniciativas Ciudadanas y luego puntualmente a Esau Acosta. Es la primera plataforma digital de automapeo de iniciativas ciudadanas y colectivos sociales en Iberoamérica que permite conocer los proyectos ciudadanos que están realizando transformación mediante procesos colectivos de empoderamiento. En este caso me detendré en la diversidad de actores que forman parte de la comunidad de innovación ciudadana, y sobre todo la importancia de sus conexiones y redes.
Ø LABICs: Un proyecto de innovación ciudadana de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), que constituye el Laboratorio itinerante más grande de Iberoamérica. Lo más importante de esta iniciativa radica en su capacidad de generar comunidad de aprendizaje y práctica. Un verdadero dinamizador de la innovación ciudadana.
No los quiero aburrir con la parte metodológica, las técnicas de recolección y análisis de información, y todo eso, pero sí destacar dos cuestiones:
Por un lado, estoy escribiendo mi tesis en lenguaje inclusivo, no sólo porque soy fiel a mi militancia feminista aun cuando se salga de los protocolos académicos o formales, sino porque estoy convencida del poder transformador del lenguaje. Al respecto voy a hacer el próximo posteo.
Y en segundo lugar, quiero aclarar que no sólo me “aproximo” a mi objeto de estudio sino también “interactúo” con él. Como habrán notado de todo lo que fui compartiendo, no soy ajena a la comunidad que estudio, sino por el contrario formo parte de ella, comparto sus afectos e inquietudes, me involucro en sus actividades, y converso con ella. Y esto justamente me permite nutrir mi tesis con un valor adicional. En este sentido, los soportes tecnológicos y las redes sociales se convierten en otra fuente de información super potente: Este blog, junto con mis cuentas de Twitter, Instagram y Facebook, no sólo me permiten compartir mis avances, seguir a referentes en el tema, mantener el contacto con mis amigos y conocidos de los labs, y enterarme de eventos y actividades relacionadas, sino fundamentalmente generar conversaciones e “hilos de discusión” que enriquecen enormemente mi investigación.
De alguna u otra forma, mediante una u otra tecnología, los que formamos parte de la comunidad de innovación ciudadana, o mejor dicho, de las diversas comunidades y redes que se entrelazan en ella, nos comunicamos, nos escuchamos, conversamos y nos abrazamos. A partir de esas mismas formas y tecnologías, abordo esta tesis: sigo el método científico de las ciencias sociales, y a la vez me permito experimentar la apertura, la afectación y el aprendizaje en comunidad.
Y en este experimento también le pierdo el miedo al error, al juego, al avance y retroceso, a la prueba.
Si la Comunidad que describo es abierta, permeable, dinámica, imperfecta, y la innovación que genera también lo es, y el mismo desarrollo que subyace... ¿Por qué creer que mi investigación sería otra cosa?
#MODOMATE es el nombre que le di a mi proyecto de tesis abierta (más allá del título de la investigación)... mi propio experimento de innovación! Que ya no es solo mío sino de toda persona o comunidad que quiera usarlo y enriquecerlo, siempre abierto, siempre libre, siempre colaborativo.
Por qué #modomate? >> Mirá mi primer posteo acá!
(Esta foto me la saqué en MediaLab Prado, el año pasado, donde empezó todo!)